10 ideas de decoración de Halloween caseras: todas son terroríficas y geniales
Las calabazas son muy económicas y generan un efecto muy atractivo
Una simple bolsa de basura puede servir para hacer telarañas en el techo
Usando servilletas se pueden fabricar unos pequeños fantasmas muy divertidos
Halloween vuelve a llamar a la puerta y con él llega el momento de transformar la casa durante unos días. Calabazas, telarañas, murciélagos y fantasmas empiezan a ocupar escaparates, colegios y portales, mientras los más pequeños esperan con ilusión la noche de los disfraces y las chuches. Por su parte, los adultos se tienen que encargar de decorar la casa.
Y para conseguirlo no hace falta realizar una gran inversión. Con algunos objetos que ya tenemos todos y un poco de imaginación se pueden preparar adornos muy resultones. Una sábana vieja, unas cartulinas, bolsas de basura, velas o incluso rollos de papel higiénico pueden convertirse en elementos capaces de dar al salón, al recibidor o al jardín un aspecto completamente diferente.
La clave está en elegir bien los detalles y colocarlos estratégicamente. No es necesario llenar cada rincón de adornos para conseguir una atmósfera inquietante. Estas diez propuestas son sencillas, económicas y fáciles de preparar, incluso si queda poco tiempo para celebrar Halloween.
Velas con efecto de sangre
Las velas son uno de los recursos más sencillos para conseguir una iluminación diferente durante Halloween. Para potenciar su aspecto terrorífico, se pueden utilizar velas blancas y negras y dejar que la cera de una de ellas caiga sobre la otra.
El efecto recuerda a unas gotas de sangre y resulta especialmente llamativo cuando las velas se colocan en candelabros o recipientes de cristal. Si se quiere evitar trabajar con cera derretida, también se puede recurrir a un rotulador rojo para dibujar las gotas.
Telarañas con bolsas
Una bolsa de basura puede convertirse en una telaraña decorativa sin necesidad de comprar ningún adorno específico. Basta con cortarla en forma de cuadrado, doblarla varias veces formando un triángulo y realizar pequeños cortes en los bordes.
Como vemos, es una manualidad rápida y especialmente útil para cubrir grandes superficies.
Pequeños fantasmas
Las servilletas y un poco de cuerda son suficientes para crear una pequeña colección de fantasmas. Para hacerlo, basta con formar una bola con papel, cubrirla con una servilleta y atar un cordón debajo para darle forma.

Después solo hay que dibujar unos ojos y una boca. Se pueden colocar varios fantasmas juntos o distribuirlos por diferentes habitaciones para crear la sensación de que están flotando por la casa.
Ojos gigantes en la puerta
La entrada de casa es uno de los primeros lugares que pueden transformarse para la ocasión. Una idea sencilla consiste en utilizar platos de plástico blancos y cartulina negra para crear unos grandes ojos.
Simplemente hay que recortar círculos negros para simular las pupilas y colocarlos sobre los platos. Después, se pueden fijar en la puerta formando una cara inquietante. El resultado es sencillo, pero consigue sorprender a quienes se acerquen a casa.
Fantasmas de tamaño real
Una sábana vieja puede tener una segunda vida durante Halloween. Si se dispone de un maniquí o de un muñeco grande, basta con cubrirlo con una tela blanca, preferiblemente ligeramente rasgada o arrugada.
Puede colocarse en la entrada, el jardín o algún rincón del salón. Incluso se puede prescindir de dibujar un rostro: dejar la figura completamente blanca y sin expresión puede resultar todavía más inquietante.
Una invasión de murciélagos
Las cartulinas negras son otro de los grandes aliados de la decoración casera. Una plantilla sencilla con forma de murciélago permite recortar decenas de figuras de diferentes tamaños.
Después pueden pegarse en las paredes o colocarse formando una especie de vuelo ascendente. Es un recurso económico que apenas ocupa espacio y que permite cambiar rápidamente el aspecto de cualquier habitación.
Un espejo espectral
Los espejos también pueden convertirse en protagonistas. Una posibilidad consiste en cubrir parcialmente uno con papel de seda blanco y añadir la silueta de un fantasma.
La figura puede colocarse de manera que parezca formar parte del reflejo. El resultado crea un efecto inesperado cuando alguien se acerca y descubre el elemento decorativo.
Arañas por la casa
El algodón puede servir para crear una gran cantidad de telarañas sin necesidad de comprar productos específicos. Un rollo de algodón, convenientemente estirado y separado, permite conseguir una textura irregular muy parecida a una telaraña.
El material puede colocarse sobre sofás, sillas, cuadros o muebles. Para completar la escena, se pueden añadir pequeñas arañas decorativas en algunos puntos concretos.
Lámparas con garrafas
Las garrafas y otros recipientes de plástico que normalmente terminan en el contenedor pueden convertirse en pequeñas lámparas de Halloween. Sólo hay que dibujar ojos y una boca con un rotulador permanente.
En el interior se pueden colocar luces LED a pilas. Al encenderlas, las garrafas adquirirán el aspecto de pequeños monstruos iluminados. Es una propuesta especialmente apropiada para decorar terrazas, jardines o recibidores.
Monstruos con rollos de papel
La última propuesta es también una de las más apropiadas para hacer en familia. Los rollos de papel higiénico pueden transformarse en monstruos, vampiros, momias o brujas con unas pinturas y algunos materiales sencillos.
Únicamente hay que pintarlos y añadir ojos, bocas, dientes, pelo u otros elementos que permitan crear personajes diferentes. Los niños pueden participar en todo el proceso y después utilizar las figuras para decorar su habitación o cualquier otro rincón de la casa.
Con estas diez ideas, Halloween puede transformar el hogar sin necesidad de grandes compras ni de dedicar demasiado tiempo a los preparativos. En muchas ocasiones, unos pocos materiales cotidianos y algo de imaginación son suficientes para conseguir una decoración original. Y, sobre todo, permiten convertir la preparación de la noche más terrorífica del año en una actividad para disfrutar en familia.