Condenan a un policía local a 18 meses de prisión por fingir un accidente para conseguir mejoras laborales
El policía acepta 18 meses de prisión por fingir un accidente para reclamar mejoras laborales al Ayuntamiento
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Dosrius es el municipio de Barcelona en el que un cabo de la Policía Local organizó en 2018 un plan para reclamar mejoras laborales al Ayuntamiento. Para ello contó con dos agentes interinos que, según la Fiscalía, aceptaron participar después de recibir presiones de su superior. Los tres llegaron a solicitar la baja laboral tras estrellar intencionadamente un coche patrulla contra un poste de hormigón.
El caso ha llegado ahora a su desenlace judicial con el cabo aceptando una condena de 18 meses de prisión, además de una multa y una inhabilitación para ejercer funciones policiales. Sus dos subordinados también han reconocido los hechos y han aceptado penas de nueve meses de cárcel. El acuerdo alcanzado con la Fiscalía y el Ayuntamiento ha permitido evitar el juicio y suspender el ingreso en prisión de los tres implicados, siempre que cumplan las condiciones establecidas.
Condenan a un policía local a 18 meses de prisión por fingir un accidente
Los hechos se remontan al 9 de mayo de 2018, cuando dos agentes interinos realizaban una patrulla forestal por la zona de Can Rimbles. Eran aproximadamente las 18:30 horas y circulaban en un vehículo oficial de la Policía Local de Dosrius. Y en lugar de continuar con el servicio, golpearon el coche contra un poste de hormigón. No fue una maniobra accidental, sino que según recoge el escrito de acusación de la Fiscalía, los agentes provocaron dos impactos de forma intencionada siguiendo el plan que había propuesto su superior.
El cabo quería utilizar aquel supuesto accidente para presionar al Ayuntamiento y conseguir cambios en las condiciones laborales de la plantilla. Entre sus reivindicaciones figuraban mejoras en el cobro de las horas extraordinarias y la incorporación de más policías. Para poner en marcha el plan, el mando recurrió a dos subordinados que ocupaban plazas interinas. Según declararon posteriormente, su jefe les recordó esa situación laboral y los presionó para que colaboraran. Después de golpear el vehículo dos veces, los agentes avisaron al cabo. Cuando llegó al lugar, lejos de dar por terminado el supuesto accidente, les pidió que chocaran una tercera vez contra el poste. El coche acabó en el taller y la reparación costó 227,65 euros, una factura que inicialmente pagó el Ayuntamiento de Dosrius como propietario del vehículo.
Los policías culparon a los frenos y solicitaron la baja laboral
Tras provocar los daños, los tres implicados pidieron la baja laboral alegando las consecuencias del accidente. Al día siguiente, dejaron constancia del supuesto siniestro en el programa informático municipal. En el parte del accidente aseguraron que el vehículo había sufrido un fallo en los frenos, una explicación que pretendía justificar por qué había terminado chocando contra el poste hasta tres veces.
También incorporaron el resultado negativo de la prueba de alcoholemia realizada al conductor, como parte de la documentación del accidente. Sin embargo, el Ayuntamiento terminó abriendo una investigación el 21 de junio de 2018 para aclarar qué había sucedido realmente con el coche patrulla. Durante las pesquisas, los dos agentes interinos reconocieron que los impactos habían sido provocados. Además, explicaron que habían actuado presionados por su superior, quien les recordó su condición de interinos cuando les propuso participar. Los policías también se hicieron cargo del coste de los desperfectos. Cada uno consignó 113,83 euros, con los que compensaron al consistorio por la reparación del vehículo. La investigación permitió conocer que detrás del supuesto accidente no había existido ningún fallo mecánico, sino una actuación preparada para conseguir mejoras laborales.
El cabo acepta 18 meses de cárcel y los otros dos agentes, nueve meses
Ocho años después de aquellos hechos, los tres policías han reconocido su participación en el accidente simulado y han aceptado las penas que se han acordado entre sus defensas, la Fiscalía y el Ayuntamiento de Dosrius, que ejercía la acusación particular. Los implicados estaban acusados de falsedad en documento oficial y de un delito leve de daños.
La Fiscalía había solicitado inicialmente para el cabo cuatro años y seis meses de prisión, además de una multa de 7.560 euros. Finalmente, la pena aceptada se ha reducido a 18 meses de cárcel, una multa de 2.100 euros y un año de inhabilitación especial para ejercer funciones policiales. Los otros dos agentes, para quienes se pedían dos años de prisión, han aceptado nueve meses de cárcel, una multa de 300 euros y seis meses de inhabilitación especial para desempeñar funciones policiales en Dosrius.
Ninguno de los tres policía sin embargo, tendrá que ingresar en prisión mientras cumpla las condiciones de suspensión de las penas. El cabo, que contaba con antecedentes penales, deberá permanecer tres años sin cometer nuevos delitos. Y para los dos agentes interinos, ese plazo será de dos años. El reconocimiento de los hechos ha permitido resolver el procedimiento sin que se haya tenido que celebrar el juicio previsto con unas penas que finalmente son inferiores a las que solicitaba el Ministerio Fiscal antes del acuerdo.