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Es uno de los españoles más famosos en el mundo entero y ahora se ha conocido cómo empezó su historia de amor: «Me perseguía»

Rafa Nadal y Mery Perelló han explicado cómo empezó su historia de amor

El tenista ha grabado un documental para Netflix titulado 'Rafa'

Fue Nadal el que conquistó a Mery a base de insistir

Rafa Nadal ha sido una de las figuras más conocidas en todo el planeta. Su carrera deportiva, marcada por récords históricos y una trayectoria irrepetible, ha despertado mucho interés. Sin embargo, mientras los focos se centraban en sus éxitos sobre la pista, el mallorquín ha mantenido prácticamente intacta una parcela de su vida que siempre ha protegido: su historia junto a Mery Perelló.

La pareja forma desde hace más de dos décadas uno de los matrimonios más estables y discretos del panorama nacional. Casados desde 2019 y padres de dos hijos, ambos han construido una relación alejada de la exposición mediática que suele acompañar a las grandes celebridades.

Precisamente por ese carácter reservado ha llamado especialmente la atención que hayan decidido compartir algunos de los detalles más personales de su historia en la docuserie Rafa, estrenada recientemente por Netflix.

Durante este proyecto, Mery Perelló ha hablado públicamente como pocas veces lo había hecho hasta ahora. Su testimonio ha permitido conocer algunos episodios inéditos de una relación que comenzó mucho antes de que Nadal se convirtiera en una leyenda del deporte y que tiene sus raíces en la infancia de ambos.

¿Cómo surgió el amor?

La historia entre Rafa Nadal y Mery Perelló parece estar marcada por una coincidencia difícil de ignorar. Aunque ambos iniciaron su relación durante la adolescencia, sus familias ya mantenían contacto desde mucho antes de que nacieran.

Así lo ha explicado la propia Mery en la producción audiovisual, donde recuerda que el entorno de ambos estaba conectado. Esa cercanía hizo que, de una forma u otra, sus caminos se cruzaran desde muy pequeños.

Uno de los recuerdos que conserva con mayor claridad se remonta a la infancia. Mery ha revelado que llegó a asistir a la Primera Comunión de Nadal cuando apenas tenía seis años. La anécdota adquiere hoy una dimensión especial teniendo en cuenta que, décadas después, ambos acabarían formando una familia.

Rafa Nadal en su documental. (Foto: Netflix)

La conexión entre ellos también tuvo un nexo fundamental: Maribel Nadal. La hermana del tenista compartía colegio con Mery en el centro educativo Pureza de María de Manacor, donde ambas desarrollaron una estrecha amistad. Con el paso de los años, aquella relación terminaría desempeñando un papel decisivo.

Aunque tradicionalmente se ha señalado a Maribel como la persona que facilitó el acercamiento entre los dos jóvenes, la realidad es que ya existía una familiaridad previa. Sus entornos compartían amistades y experiencias comunes dentro de la vida social de Manacor, una circunstancia que contribuyó a que el contacto surgiera de forma natural.

El verano que cambió sus vidas

Fue durante la adolescencia cuando la amistad y el conocimiento mutuo dieron paso a algo más profundo. Mery Perelló ha relatado que ambos comenzaron a salir durante un verano, una etapa que terminó convirtiéndose en el punto de partida de una relación que ha resistido el paso del tiempo y los enormes cambios que llegaron después.

Uno de los aspectos más llamativos de su relato ha sido la naturalidad con la que ha explicado quién tomó la iniciativa. Según ha contado, fue Nadal quien mostró un mayor interés en aquellos primeros momentos. «Él me perseguía a mí en aquel momento», ha confesado entre risas en la serie documental.

El propio Rafa ha corroborado esa versión y ha reconocido que los inicios no fueron especialmente sencillos para él. Según recuerda, comenzó a enviarle mensajes cuando todavía no existía la certeza de que el interés fuera correspondido. «Yo empecé a mandarle algún mensaje, pero ella respondía sin mucho interés», ha explicado el tenista.

Pese a ello, Nadal tenía claro lo que sentía. Con el paso del tiempo ha reconocido que se enamoró profundamente de quien terminaría convirtiéndose en su compañera de vida. Una relación que, según él mismo ha explicado en distintas ocasiones, ha sido fundamental para mantener el equilibrio emocional durante los momentos más exigentes de su carrera.

El apoyo silencioso de Mery Perelló

Mientras Nadal iniciaba su ascenso meteórico hacia la élite del tenis mundial, Mery optó por mantenerse en un discreto segundo plano. A diferencia de otras parejas vinculadas a grandes estrellas del deporte, nunca buscó protagonismo mediático ni convirtió su relación en una herramienta de exposición pública.

Durante más de veinte años ha acompañado al deportista en algunos de los episodios más importantes de su vida profesional. Ha estado presente en sus grandes victorias, en los momentos de celebración y también en las etapas más difíciles, especialmente aquellas marcadas por las lesiones que pusieron a prueba la continuidad de su carrera.

Las personas cercanas al entorno del deportista han destacado en numerosas ocasiones la estabilidad que Mery aportó a su vida personal. Una estabilidad que permitió a Nadal afrontar la presión de la competición internacional mientras conservaba una vida familiar alejada del ruido mediático.

Ese equilibrio se convirtió en uno de los rasgos más característicos de la pareja y contribuyó a reforzar una imagen pública basada en la discreción, la normalidad y el compromiso.