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Tony Aguilar cuenta el problema de salud que ha sufrido su hijo tras la picadura de una garrapata: «Es más frecuente de lo que pensamos y puede costar vidas»

Tony Aguilar ha desvelado el problema al que ha tenido que hacer frente su hijo Biel

El joven ha perdido cinco kilos y estuvo ingresado en el Hospital Universitario 12 de Octubre

Por suerte, la situación está controlada y Biel no corre ningún riesgo

Lo que comenzó como un campamento escolar en Alemania terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para la familia de Tony Aguilar. El presentador ha desvelado el delicado episodio de salud que sufrió su hijo mayor, Biel, después de la picadura de una garrapata, una experiencia que obligó al menor a permanecer once días ingresado en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid.

El locutor ha desvelado todo lo que ha pasado, sobre todo para evitar que le pueda suceder a alguien más y para que todo el mundo tome conciencia de la gravedad. «Es más frecuente de lo que pensamos y puede costar vidas», advierte.

Un campamento que terminó mal

Todo comenzó el pasado mes de junio, cuando Biel, de 12 años, viajó con su colegio a un campamento en la Selva Negra (Alemania). Durante la estancia, un monitor detectó una garrapata adherida a su piel y la retiró inmediatamente, sin que en ese momento existieran indicios de que pudiera derivar en un problema de mayor gravedad.

Sin embargo, pocos días después de regresar, el menor comenzó a presentar fiebre persistente, un síntoma que inicialmente no hizo pensar en una enfermedad especialmente grave.

Los primeros estudios médicos apuntaban a una posible infección provocada por la bacteria Borrelia, responsable de la enfermedad de Lyme, una de las patologías más conocidas asociadas a las garrapatas. Con ese diagnóstico inicial, los profesionales decidieron iniciar un tratamiento con antibióticos.

Durante las primeras jornadas parecía que la evolución era favorable, pero la situación cambió rápidamente.

Los síntomas fueron empeorando

Lejos de remitir, el cuadro clínico comenzó a complicarse. A la fiebre se sumaron fuertes dolores de cabeza, episodios continuos de vómitos y un progresivo deterioro del estado general del menor.

La preocupación aumentó conforme pasaban los días y el tratamiento no lograba frenar la evolución de los síntomas. Tony Aguilar reconoce la dureza de aquellos momentos y explica que uno de los aspectos que más les impresionó fue el importante desgaste físico que sufrió su hijo durante el proceso.

«Ha perdido cinco kilos», ha confesado el presentador en la revista ¡Hola!, reflejando el impacto que tuvo la enfermedad sobre un niño que apenas unos días antes disfrutaba de un campamento con sus compañeros.

Finalmente, la gravedad del cuadro hizo necesaria su hospitalización en el Hospital Universitario 12 de Octubre, donde permaneció ingresado durante once días, coincidiendo incluso con la celebración de su cumpleaños.

La intervención de Nelly

Uno de los momentos clave de todo el proceso fue la intervención de Nelly, madre de Biel y pareja de Tony Aguilar.

Tony Aguilar con Nelly. (Foto: Instagram)

Tras informarse sobre enfermedades transmitidas por garrapatas, sospechó que los síntomas podían corresponderse con una encefalitis centroeuropea, una infección vírica que puede transmitirse mediante la picadura de determinados tipos de garrapatas presentes en algunas zonas de Europa.

Según relata la familia, Nelly trasladó esa posibilidad al equipo médico, que decidió ampliar las pruebas diagnósticas para confirmar o descartar esa hipótesis.

Aquella observación permitió orientar el estudio hacia una enfermedad menos habitual, pero compatible con el historial de viaje y con la evolución clínica del menor. Las pruebas acabaron confirmando el diagnóstico, permitiendo adaptar la atención médica a la patología que realmente padecía Biel.

Una punción lumbar

Entre los procedimientos realizados durante el ingreso hospitalario hubo uno que Tony Aguilar recuerda especialmente por la tensión que supuso. El menor tuvo que someterse a una punción lumbar, una prueba imprescindible para estudiar la afectación del sistema nervioso y confirmar el diagnóstico.

El locutor reconoce que presenciar ese momento fue especialmente duro para toda la familia, aunque también admite que resultó determinante para conocer con exactitud qué estaba ocurriendo y poder ofrecer al niño la atención adecuada.

Esta experiencia ha dejado una profunda huella emocional tanto en los padres como en el Biel, quien tuvo que afrontar un proceso especialmente complicado para un niño de su edad.

11 días de incertidumbre

El ingreso se prolongó durante once jornadas marcadas por la incertidumbre y la vigilancia constante de la evolución clínica. Durante ese tiempo, la familia permaneció pendiente de cada avance y de cada resultado médico, conscientes de que el cuadro requería una atención especializada.

El cumpleaños de Biel llegó mientras seguía ingresado, una circunstancia que convirtió una fecha habitualmente festiva en un día muy distinto al esperado.

Pese a la dureza de aquellas jornadas, la evolución comenzó finalmente a ser favorable y el menor empezó a responder al tratamiento. Tony Aguilar ha querido agradecer públicamente tanto el trabajo de los sanitarios como las numerosas muestras de cariño que ha recibido durante este tiempo.

«Cada día se encuentra un poco mejor, dejando atrás la pesadilla», afirma. Por suerte, todo ha terminado con un buen susto y Biel ya no corre ningún riesgo.