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El refugio de Álex Baena en Andalucía: una ciudad costera con playas de ensueño, un castillo junto al mar y un paraje natural único

Álex Baena ha ganado mucho protagonismo tras el triunfo de La Roja en el Mundial

El centrocampista ha encontrado su particular refufio en Roquetas del Mar (Almería)

Los ojeadores del Villarreal C. F. le descubrieron cuando sólo tenía 11 años

La conquista del Mundial 2026 por parte de la selección española, tras imponerse a Argentina en la final, ha vuelto a situar en el foco a los futbolistas que han formado parte de una generación histórica para el deporte español. Entre ellos se encuentra Álex Baena, uno de los jugadores que más protagonismo ha ganado durante el torneo.

El centrocampista llegó al campeonato después de varias temporadas consolidándose en la élite del fútbol español y volvió a responder cuando más lo necesitaba el equipo.

Durante la fase de grupos firmó el único gol de la victoria frente a Uruguay, un tanto decisivo que permitió a España certificar el primer puesto del grupo y acceder a los octavos de final con ventaja en el cuadro del campeonato.

Sin embargo, mucho antes de levantar títulos con la selección española o convertirse en uno de los nombres propios del fútbol nacional, Baena era un niño que soñaba con llegar lejos mientras jugaba al balón en Roquetas de Mar.

El lugar donde comenzó todo

Álex Baena nació en Roquetas de Mar en julio de 2001. Fue allí donde dio sus primeras patadas a un balón y donde empezó a destacar por un talento que muy pronto llamó la atención de los clubes profesionales.

Sus primeros pasos futbolísticos transcurrieron en la escuela municipal y posteriormente en el C. D. Roquetas, equipo en el que continuó su formación hasta que apareció la oportunidad que cambiaría definitivamente su carrera.

Baena celebra su gol contra Uruguay. (Foto: Getty)

Con apenas 11 años, los ojeadores del Villarreal C. F. detectaron sus cualidades y decidieron incorporarlo a la cantera del club castellonense. Aquella decisión obligó al joven futbolista a abandonar su ciudad natal para instalarse lejos de su familia y comenzar una nueva etapa marcada por el sacrificio y la disciplina.

Ese cambio de residencia supuso el primer gran paso de una trayectoria que no ha dejado de crecer. Tras completar todas las categorías inferiores del Villarreal, Baena logró debutar con el primer equipo y comenzó a llamar la atención de los seleccionadores nacionales.

Una ciudad que presume de su futbolista

A pesar de la distancia y de una carrera desarrollada fuera de Almería desde muy joven, Baena nunca ha roto el vínculo con Roquetas de Mar. El futbolista ha manifestado en distintas ocasiones el cariño que siente por la localidad donde creció, un sentimiento que también comparten sus vecinos.

Como reconocimiento a su trayectoria deportiva y a la proyección que ha dado al municipio dentro y fuera de España, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar le concedió el Escudo de Oro de la Ciudad, una de las máximas distinciones honoríficas que entrega la corporación municipal.

La identificación entre el jugador y su localidad volvió a hacerse evidente en el verano de 2024. Después de conquistar la Eurocopa con la selección española y colgarse también la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París, Baena regresó a su municipio natal, donde fue recibido por miles de vecinos en la Plaza de la Constitución en un emotivo homenaje.

Un destino perfecto para el verano

La localidad almeriense donde nació el internacional español ha experimentado una transformación extraordinaria durante las últimas décadas. Si a comienzos de los años noventa apenas superaba los 26.800 habitantes, en la actualidad su población se aproxima a los 114.000 vecinos, multiplicando por más de cuatro su tamaño en poco más de treinta años.

Ese crecimiento ha ido acompañado de una importante apuesta por el turismo y por la mejora de las infraestructuras, convirtiendo al municipio en uno de los principales destinos vacacionales de la costa de Almería.

Desde el Ayuntamiento destacan que la historia de Roquetas de Mar está marcada por la superación, el esfuerzo y la búsqueda constante de la excelencia, valores que consideran representativos tanto del municipio como de la provincia almeriense.

Playas paradisíacas con paseo marítimo

Uno de los grandes atractivos de Roquetas de Mar es, sin duda, su litoral. El municipio cuenta con seis playas urbanas distinguidas con Bandera Azul, un reconocimiento que certifica la calidad de sus aguas, la seguridad y los servicios disponibles para los visitantes.

Entre ellas destacan Aguadulce, Las Salinas, La Romanilla, La Bajadilla, Playa Serena y La Urbanización, arenales que cada verano reciben a miles de turistas nacionales e internacionales.

Las condiciones del litoral también favorecen la práctica de actividades como el paddle surf, el kayak o las excursiones en barco, opciones que han contribuido a consolidar la imagen turística del municipio.

Un castillo con mucha historia

El patrimonio histórico de Roquetas de Mar tiene uno de sus principales exponentes en el Castillo de Santa Ana, una fortaleza levantada a finales del siglo XVI para proteger la costa de los ataques procedentes del mar.

Su privilegiada ubicación, junto al puerto pesquero y a escasos metros del Mediterráneo, permite comprender la importancia estratégica que tuvo durante siglos para la vigilancia del litoral almeriense. En la actualidad, además de su valor histórico, el edificio se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de la ciudad.

Es decir, Roquetas no destaca únicamente por sus playas o por su patrimonio arquitectónico. En sus alrededores se encuentra el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar, uno de los espacios ecológicos más valiosos del litoral andaluz. Y esto, entre otros motivos, explica por qué es un refugio perfecto para futbolistas de la talla de Baena.