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Joyas

¿Romántico o egocéntrico? El collar de 30.000 euros que Lamine Yamal regaló a Inés García es un homenaje… a sí mismo

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

La historia de amor entre Lamine Yamal e Inés García continúa acaparando titulares mientras el futbolista brilla con la selección española en el Mundial de 2026. Más allá de los resultados sobre el césped, cada aparición pública de la pareja genera una enorme expectación, especialmente cuando deja al descubierto detalles de su relación. En esta ocasión, todas las miradas se han dirigido a una joya que la influencer lució durante uno de los partidos de España: un espectacular collar personalizado valorado entre 25.000 y 30.000 euros que, además de ser un regalo del jugador, esconde un homenaje a su propia trayectoria deportiva. El diseño, repleto de símbolos y referencias personales, ha despertado la curiosidad de seguidores y expertos en joyería, convirtiéndose en uno de los complementos más comentados de los últimos días.

Una joya que no pasó desapercibida

Mientras España continúa avanzando en el Mundial de 2026, Inés García se ha convertido en una presencia habitual en las gradas para apoyar a Lamine Yamal. La influencer ha compartido numerosos momentos de su estancia en Estados Unidos a través de sus redes sociales, pero hubo un detalle que eclipsó incluso sus estilismos.

En las imágenes publicadas tras el encuentro entre España y Portugal, muchos usuarios repararon en dos llamativos collares que llevaba alrededor del cuello. No tardó en conocerse que ambas piezas habían sido un regalo del delantero del FC Barcelona y que se trataba de diseños completamente personalizados, realizados en oro rosa y diamantes de alta calidad. Según la valoración realizada por el joyero Iñaki Torres para la revista ¡Hola!, el conjunto tendría un valor de mercado situado entre los 25.000 y los 30.000 euros.

(Foto: Inés García)

Mucho más que un accesorio de lujo

Aunque el elevado precio llamó inmediatamente la atención, lo que realmente ha despertado el interés es el significado que esconden las joyas.

Uno de los collares incorpora las iniciales LY, correspondientes al nombre de Lamine Yamal, elaboradas con diamantes. Sin embargo, es la segunda pieza la que concentra la mayor carga simbólica.

En ella aparecen varios números que resumen la meteórica carrera del futbolista. El 41 recuerda el dorsal con el que debutó oficialmente con el primer equipo del Barcelona siendo apenas un adolescente. El 27 hace referencia a una de las etapas clave de su consolidación en el conjunto azulgrana. El 19 simboliza el número con el que terminó de convertirse en una figura internacional y que también ha llevado con la selección española durante algunos de los momentos más importantes de su carrera. Además, distintas informaciones apuntan a que el diseño también incorpora el dorsal 10, el número que representa su nueva etapa deportiva.

(Foto: Inés García)

Los símbolos que cuentan su historia

Los números no son los únicos elementos presentes en el collar. La pieza incluye también una corona, un símbolo que el futbolista utiliza frecuentemente como parte de su imagen pública y que hace referencia a su creciente estatus dentro del fútbol mundial.

A ello se suma la representación de sus iniciales, diseñadas de forma que recuerdan precisamente la silueta de una corona de tres puntas, reforzando esa identidad visual que Lamine Yamal ha ido construyendo alrededor de su figura.

En algunas versiones del análisis realizado sobre la joya también se menciona la presencia del número 304, una referencia muy especial al barrio de Rocafonda, en Mataró, donde creció el jugador. Ese número corresponde a los tres últimos dígitos del código postal de la zona y se ha convertido en una de las señas de identidad que suele utilizar durante sus celebraciones sobre el terreno de juego.

(Foto: Inés García)