DECLARACIONES

Fabiola Martínez echa el cierre a su negocio y admite el batacazo: «Económicamente era imposible»

Fabiola Martínez en un evento en Sevilla. (Foto: Europa Press)
Fabiola Martínez en un evento en Sevilla. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Fabiola Martínez atraviesa un momento de cambios en su trayectoria profesional. La comunicadora, que en los últimos años ha demostrado su capacidad para moverse por distintos ámbitos y construir una carrera al margen de su faceta más conocida en televisión y en la crónica social, ha tenido que poner el freno a uno de sus proyectos más personales. Su firma de ropa, Bon Bini, ha echado el cierre recientemente, una decisión que la propia venezolana ha explicado y que responde, principalmente, a una cuestión económica y de organización.

Lejos de presentar esta decisión como un fracaso definitivo, Fabiola Martínez prefiere hablar de una pausa. La sociedad detrás de la marca continúa activa y, por el momento, estudia cuáles pueden ser sus próximos pasos. Sin embargo, mantener abierta la tienda física se había convertido en una carga demasiado difícil de asumir. «La tienda la cerré, económicamente era imposible sostener la inversión», ha reconocido la comunicadora, que apunta directamente al coste del alquiler y al escaso retorno que estaba obteniendo como dos de los principales motivos que terminaron inclinando la balanza.

La aventura empresarial de Fabiola Martínez comenzó en 2024, cuando decidió convertir su pasión por la moda en un proyecto propio. Después de años vinculada a este mundo, primero como modelo y posteriormente desde otras facetas, la venezolana quiso dar un paso más y ponerse al frente de una firma que reflejara su propia visión del estilo. Así nació Bon Bini, una marca con la que buscaba trasladar a sus diseños una estética muy personal y alejada de propuestas excesivamente complicadas.

En su presentación, la propia Fabiola explicaba que su intención era apostar por prendas que combinaran elegancia y comodidad. «Me gusta ser más clásica, porque yo soy clásica, pero fresca», contaba entonces a Europa Press al hablar de la filosofía de la firma. Su objetivo era ofrecer básicos y piezas especiales que permitieran a quien los llevara aportar un toque diferente a sus looks. Una declaración de intenciones que resumía bastante bien la personalidad que quería imprimir a su negocio.

El proyecto llegó incluso a dar el salto del mundo digital y de la venta de moda a una presencia física. En 2025, Bon Bini abrió una tienda en un centro comercial del norte de Madrid, una apuesta que suponía un paso importante para una marca que todavía estaba intentando hacerse un hueco en un mercado especialmente competitivo. Sin embargo, mantener un establecimiento abierto implica unos costes que no siempre resultan fáciles de sostener, y Fabiola ha terminado reconociendo que las cuentas no salían.

La decisión llega además en un momento en el que la comunicadora está tratando de reorganizar sus prioridades. Ella misma admite que había llegado a un punto en el que no podía abarcarlo todo. «No llegaba a todo y sola es muy difícil sostener la gestión y la administración», ha explicado. Una frase que refleja otra de las dificultades que ha terminado pesando sobre Bon Bini: no solo estaba la cuestión económica, sino también la necesidad de dedicar tiempo y recursos a un negocio que requería una gestión constante.

Fabiola Martínez ha construido durante los últimos años una trayectoria profesional especialmente diversa. Aunque para el gran público su nombre está inevitablemente ligado a su relación con Bertín Osborne y a sus dos hijos, Kike y Carlos, la venezolana ha desarrollado diferentes facetas profesionales. Su trabajo en comunicación y televisión se ha combinado con su labor al frente de la Fundación Kike Osborne, su incursión en el mundo editorial como escritora y, ahora, con esta aventura empresarial vinculada a la moda.

Fabiola Martínez en la presentación de 'El show de Paz'. (Foto: Europa Press)
Fabiola Martínez en la presentación de ‘El show de Paz’. (Foto: Europa Press)

Precisamente por eso, el cierre de Bon Bini supone el final de una etapa, pero no necesariamente el punto y final del proyecto. Fabiola no ha cerrado la puerta a que la marca pueda tener una segunda vida. La sociedad continúa activa y será ella quien decida, con más calma, qué hacer con ella y si existe una fórmula que permita retomar la actividad sin asumir una inversión que, en sus propias palabras, se había vuelto imposible de mantener. La comunicadora ha optado así por «meter el freno» y revisar sus prioridades antes de seguir adelante. Una decisión que también pone de manifiesto la parte menos glamurosa de emprender: detrás de una firma de moda, de una tienda bonita y de una colección de prendas hay alquileres, gestión, administración, inversión y una estructura económica que tiene que funcionar. Y en el caso de Bon Bini, las cuentas terminaron pesando más que las ganas de continuar.

Por ahora, la tienda ya no está abierta al público y la marca queda en una especie de pausa, a la espera de que Fabiola determine cuál será su siguiente movimiento. No parece, por tanto, un adiós definitivo a la moda, sino un reajuste después de comprobar que el modelo elegido no era sostenible en las condiciones actuales.