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Entrada en carroza, invitados VIP y mucha pedrería: así ha sido el comentado bautizo del hijo de Noemí Salazar

Tras la ceremonia religiosa llegó un banquete al aire libre con cientos de comensales

Entre los asistentes estuvieron rostros conocidos como Anita Williams, Ana Brito o Ágatha Ruiz de la Prada

Había avisado de que no sería un bautizo al uso y ha cumplido su promesa. Noemí Salazar ha transformado el bautizo de su hijo Antonio Jr. en una celebración a gran escala que ha reunido a decenas de invitados en la Finca de los Cuatro Vientos, en Madrid, con una producción más propia de una boda de alto nivel que de una ceremonia religiosa. La creadora de contenido, fiel a su estética maximalista, no escatimó en detalles y ha convertido el evento en un auténtico espectáculo que ha inundado las redes sociales en las últimas horas.

Todos los detalles del bautizo VIP del hijo de Noemí Salazar

«Estoy más nerviosa que nunca. Todavía no me ha llegado el segundo vestido, porque ya sabéis que tenemos que llevar dos vestidos… esto es obligatorio», confesaba horas antes a través de sus redes. Y, efectivamente, hubo cambio de estilismo. La protagonista apostó por un espectacular vestido blanco de pedrería y transparencias, con un diseño de inspiración nupcial y una larga falda de tul estructurado. Un look que compartió con su hija mayor, que lució una versión prácticamente idéntica, reforzando esa imagen de madre e hija perfectamente coordinadas que tanto caracteriza a la familia. Tras la cena, la influencer cambió su vestido blanco por uno dorado que lució durante la fiesta, que ha durado hasta altas horas de la madrugada.

La decoración tampoco dejó indiferente. El bautizo giró en torno a una delicada temática en tonos azul empolvado y blanco, con jirafas, tigres blancos, monos y elefantes ilustrados decorando los photocalls y el escenario principal. Miles de flores naturales, una gran estructura de globos, telas suspendidas sobre el jardín y una iluminación diseñada al detalle convirtieron el recinto en un escenario de cuento.

Los detalles del bautizo del hijo de Noemí Salazar. (Foto: Redes Sociales)

Tras la ceremonia religiosa llegó un banquete al aire libre con cientos de comensales distribuidos en mesas imperiales y redondas perfectamente vestidas, bajo un impresionante techo de guirnaldas luminosas que, al caer la noche, creó una de las imágenes más espectaculares del evento. Calefactores de diseño, centros de mesa iluminados y una cuidada puesta en escena reforzaban esa sensación de estar asistiendo más a un enlace matrimonial que a un bautizo.

La experiencia gastronómica también estuvo a la altura. Uno de los rincones más comentados fue el cortador de jamón en directo, que sirvió jamón ibérico recién cortado durante buena parte de la celebración. A ello se sumaron diferentes estaciones gastronómicas y colaboraciones con conocidas marcas de bebidas, además de espacios interactivos pensados para que los invitados disfrutaran de una experiencia personalizada.

Entre las propuestas más originales destacó un exclusivo Perfume Bar, donde cada asistente podía elaborar su propia fragancia a medida para llevarse un recuerdo único de la celebración. Un detalle poco habitual incluso en bodas de lujo que volvió a demostrar el nivel de producción que rodeó todo el evento.

Los detalles del bautizo del hijo de Noemí Salazar. (Foto: Redes Sociales)

El listado de invitados tampoco pasó desapercibido. Entre los asistentes estuvieron rostros conocidos como Anita Williams, Ana Brito o Ágatha Ruiz de la Prada. Precisamente la presencia de la diseñadora ha llamado especialmente la atención por el simbolismo que supone. Hace más de un año, Ruiz de la Prada protagonizó una sonada polémica tras unas declaraciones sobre la comunidad gitana que fueron ampliamente criticadas y que motivaron numerosas respuestas públicas desde distintos ámbitos. Su presencia ahora en el bautizo de una de las familias gitanas más mediáticas de la televisión parece escenificar un acercamiento que no ha pasado inadvertido.

La fiesta continuó hasta bien entrada la madrugada con música, actuaciones, castillos hinchables para los más pequeños y un ambiente festivo que confirmó lo que muchos ya intuían desde que Noemí empezó a enseñar los preparativos: este bautizo estaba llamado a convertirse en uno de los acontecimientos sociales del verano. Porque si algo ha demostrado la reina del brillo es que, cuando organiza una celebración, la discreción nunca forma parte del plan.