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Casas de famosos

Así es la casa de Paz Padilla en Ávila que se ha salvado del fuego: vigas vistas, chimenea de piedra y mirador al bosque

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El terrible incendio forestal que se inició en Burgohondo y se extendió hasta Navaluenga y la Reserva Natural del Valle de Iruelas, en plena Sierra de Gredos, ha dejado una huella imborrable en la provincia de Ávila y ha tocado muy de cerca a la humorista y presentadora Paz Padilla. La gaditana cuenta con una emblemática residencia de descanso situada en La Rinconada (Ávila), un enclave rodeado de vegetación que se ha visto amenazado por el avance descontrolado del fuego. Mientras el fuego calcinaba hectáreas de alto valor ecológico y destruía numerosas propiedades de la zona, la comunicadora ha vivido horas de auténtica angustia. A pesar del sobrecogimiento de la tragedia, la finca de la presentadora ha logrado mantenerse intacta, aunque la desolación de su entorno más cercano la ha llevado a romper a llorar públicamente y a hacer un llamamiento urgente sobre la protección del medio ambiente.

La desgarradora confesión de Paz Padilla en su programa de televisión

Durante la emisión de su espacio El show de Paz, la presentadora no pudo contener la emoción y terminó derrumbándose en pleno directo al abordar la catástrofe medioambiental que afecta a la provincia de Ávila.

Con la voz entrecortada por las lágrimas, quiso compartir con la audiencia el drama que se está viviendo en primera persona en la comarca: «Por suerte, a mi casa no le ha pasado nada», confesó aliviada por su propiedad, aunque acto seguido visibilizó la dureza del incendio para sus allegados: «Eso sí, de las de mis vecinos ya no queda nada».