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Así es la casa de Malú en Majadahonda: 2.000 m² con seis habitaciones, cinco baños y un enorme jardín de 2 millones de euros

Tras más de 25 años de carrera musical, Malú ha encontrado en su hogar el lugar perfecto para desconectar del ritmo frenético de los conciertos, las grabaciones y sus compromisos televisivos. La artista reside en un exclusivo chalet ubicado en Majadahonda, una de las zonas residenciales más cotizadas del norte de Madrid, donde disfruta de la tranquilidad junto a su hija y sus mascotas. La vivienda destaca por su amplitud y por una decoración que combina elegancia contemporánea, funcionalidad y un ambiente muy acogedor. Según las informaciones publicadas sobre el inmueble, la propiedad cuenta con alrededor de 550 metros cuadrados construidos sobre una impresionante parcela de más de 2.000 metros cuadrados, rodeada de vegetación y espacios verdes que garantizan privacidad y confort.

Aunque no existe una cifra oficial sobre su precio actual, teniendo en cuenta sus dimensiones, ubicación y las valoraciones inmobiliarias de la zona, se estima que la casa podría estar valorada en 2 millones de euros, e incluso superar esa cantidad dependiendo de las características específicas de la urbanización y del estado de mercado. Se trata, sin duda, de una de las propiedades más exclusivas de la localidad madrileña.

(Foto: @ _maluoficial_)

Uno de los espacios más destacados de la vivienda de Malú es la cocina, una estancia que refleja perfectamente el estilo de vida de la cantante. Malú ha confesado en varias ocasiones que le encanta cocinar, por lo que este rincón ocupa un lugar muy especial dentro de la casa. Predominan los muebles blancos de líneas minimalistas, sin tiradores visibles, que aportan una imagen moderna y sofisticada. En el centro se sitúa una gran isla que funciona como espacio de trabajo y punto de encuentro familiar, convirtiéndose en el corazón de la vivienda.

(Foto: @ _maluoficial_)

El salón sigue la misma línea estética basada en la luminosidad y la comodidad. Los amplios sofás en tonos neutros, las fibras naturales y los detalles decorativos cuidadosamente seleccionados crean un ambiente relajado y elegante. Sin embargo, existe un elemento que rompe deliberadamente con esa serenidad visual y aporta una personalidad única al espacio: un llamativo papel pintado con motivos vegetales en tonos verdes, considerado uno de los detalles más originales de toda la casa.

La vivienda también destaca por la importancia que concede a la luz natural. Los grandes ventanales y puertas correderas acristaladas permiten que el exterior se integre visualmente con el interior, generando una sensación de amplitud constante. Gracias a esta conexión, el jardín se convierte en una auténtica prolongación del salón.

(Foto: @ _maluoficial_)

Precisamente, el exterior es uno de los mayores privilegios de la propiedad. El chalet dispone de un amplio jardín privado, con zonas de descanso, césped y espacios pensados para disfrutar al aire libre durante todo el año. Más que un simple espacio exterior, se trata de un entorno diseñado para el descanso y la desconexión.