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CASA REAL ESPAÑOLA

La Reina Letizia se achicharra en Melilla: se quita la blazer y acepta un abanico entre vítores de «¡Viva España!»

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Los Reyes han vuelto a darse un baño de multitudes. Felipe VI y Letizia han aterrizado este miércoles 14 de octubre en Melilla, donde cientos de ciudadanos les esperaban desde primera hora de la mañana para recibirles entre aplausos, banderas de España y gritos de «¡Viva el Rey!» y «¡España, España!». Una jornada histórica que completa el viaje de los monarcas a las dos ciudades autónomas, después de una primera parada en Ceuta marcada por un recibimiento multitudinario y por el respaldo de la Corona a sus habitantes en un contexto especialmente delicado por las tensiones migratorias con Marruecos. La visita tiene, además, un significado institucional especial: es la primera vez que Felipe VI viaja a Melilla como jefe del Estado, casi 19 años después de la última visita de unos Reyes a la ciudad.

La expectación se ha hecho evidente desde las primeras horas del día, cuando numerosos melillenses comenzaron a congregarse en los alrededores de la plaza de España y del Palacio de la Asamblea para no perderse la llegada de don Felipe y doña Letizia. Pese a las altas temperaturas, los ciudadanos aguardaron pacientemente la aparición de los monarcas, algunos de ellos con banderas, abanicos y teléfonos móviles preparados para inmortalizar el momento. La ciudad también instaló tres pantallas gigantes en distintos puntos para que quienes no pudieran acercarse al recorrido siguieran en directo los actos previstos.

La Reina Letizia en Melilla. (Foto: Europa Press)

La llegada de los Reyes a la Asamblea, pasadas las doce del mediodía y con un ligero retraso respecto al horario inicial, desató los aplausos y los vítores de los asistentes. A su recepción acudió el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, que ejerció de anfitrión en una jornada cargada de simbolismo. Sin embargo, el protagonismo pronto pasó a los ciudadanos: Felipe VI y Letizia se acercaron al cordón de seguridad para saludar personalmente a quienes llevaban horas esperando su presencia y comenzaron un recorrido que avanzó mucho más despacio de lo previsto. Los monarcas volvieron a demostrar su disposición a mantener el contacto directo con la población. Entre gritos de «¡Felipe, Felipe!», «¡Letizia, Letizia!» y «¡Viva el Rey!», ambos estrecharon manos, se hicieron fotografías con los asistentes y firmaron autógrafos. La expectación fue tal que, durante los primeros cinco minutos de saludos, apenas consiguieron avanzar unos diez metros. Lejos de acelerar el paso, los Reyes se detuvieron repetidamente para atender a quienes reclamaban unos segundos de su tiempo, en una escena que recordó a la vivida el martes en Ceuta.

Para esta visita, doña Letizia apostó por una combinación de prendas básicas y funcionales, con una blusa blanca de manga corta, detalles plisados y cuello delicado, pantalones negros de talle alto y pernera ancha, y unas merceditas negras con un ligero tacón, el mismo tipo de calzado que había lucido durante su estancia en Ceuta. Ha completado el conjunto con una americana rosa que decidió quitarse durante el recorrido para estar más cómoda ante las altas temperaturas.

Una visita con significado institucional para Melilla

La estancia de los Reyes en Melilla supone un hito en la agenda de la Casa Real. La última visita de don Juan Carlos y doña Sofía a la ciudad tuvo lugar el 6 de noviembre de 2007, por lo que han transcurrido casi dos décadas desde aquella jornada. Para Felipe VI, además, se trata de su primera visita a Melilla como monarca, un desplazamiento que completa el realizado el martes en Ceuta y que busca reforzar la presencia institucional de la Corona en ambas ciudades autónomas.

Ciudadanos esperando la llegada de los Reyes a Melilla. (Foto: Europa Press)

El viaje se produce, además, en un contexto político y migratorio sensible, marcado por la situación en la frontera con Marruecos y por la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio. Durante la jornada anterior, Felipe VI defendió que quienes hubieran entrado de forma irregular debían regresar lo antes posible, unas declaraciones que situaron la cuestión migratoria entre los asuntos relevantes de la visita. La presencia de los Reyes en ambas ciudades ha estado acompañada de muestras de apoyo por parte de numerosos ciudadanos, aunque Marruecos no había reaccionado oficialmente al desplazamiento en el momento de las informaciones difundidas.

Esta tarde, la jornada continuará por la tarde con una visita al colegio de Educación Infantil y Primaria Pintor Eduardo Morillas, un encuentro que permitirá a los Reyes acercarse a los más pequeños, como ya hicieron durante su estancia en Ceuta. El broche final llegará en el hotel Melilla Puerto, donde a las 17:45 horas está previsto un encuentro con representantes de la sociedad melillense, que incluirá el tradicional besamanos y un discurso de Felipe VI.