Cool
EN IMÁGENES

La infanta Elena rescata su vieja fórmula de sombrero y broche en la Maestranza y recibe un brindis de Borja Jiménez

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La infanta Elena tiene una relación especialmente estrecha con el mundo de los toros y las tardes en la plaza se han convertido, con el paso de los años, en una de las ocasiones en las que más fácilmente se puede ver a la hermana de Felipe VI alejada de la agenda institucional. Este domingo, doña Elena regresó a la Real Maestranza de Sevilla con motivo de la última jornada de la Feria de San Miguel, donde disfrutó de una corrida protagonizada por Morante de la Puebla, Daniel Luque y Borja Jiménez, que se enfrentaron a los toros de Garcigrande.

La infanta siguió el festejo desde el palco de los maestrantes y vivió uno de los momentos más especiales de la tarde cuando Borja Jiménez le brindó el sexto toro, un gesto que vuelve a poner de manifiesto la estrecha relación que mantiene con el ambiente taurino y con algunos de sus protagonistas. La presencia de doña Elena en este tipo de citas no resulta casual: su afición por la tauromaquia viene de lejos y también la ha compartido en numerosas ocasiones con sus hijos, Victoria Federica y Felipe Juan Froilán de Marichalar.

La infanta Elena en la decimocuarta del abono taurino. (Foto: Europa Press)

La jornada sevillana tuvo además otro nombre conocido entre los asistentes: Enrique Ponce, que coincidió con la infanta en la Maestranza y que acudió esta vez sin Ana Soria. El torero valenciano se encuentra preparando su regreso a los ruedos después de varios años alejado de la competición y tiene previsto volver a vestirse de luces el próximo 18 de octubre en Trigueros, Huelva, dentro de un festival homenaje a David de Miranda, al que actualmente apodera. Será su regreso después de su última actuación en Madrid, el 12 de octubre de 2025, y compartirá cartel con el propio David de Miranda y el novillero Guillermo Luna. A la salida de la plaza, Ponce fue abordado por aficionados y medios de comunicación interesados por esta nueva etapa y, aunque no quiso entrar en demasiados detalles sobre su vuelta, sí dejó una breve respuesta cuando le preguntaron por su situación: «Todo bien».

Más allá de los nombres propios y de lo sucedido sobre el ruedo, la presencia de la infanta dejó también algunas imágenes que permiten reconocer rápidamente su particular manera de afrontar este tipo de citas. Doña Elena recuperó la trenza de raíz, un peinado que durante años ha estado muy ligado a su imagen y que había dejado de ser protagonista en algunas de sus últimas apariciones. En esta ocasión, sin embargo, volvió a apostar por este recogido, especialmente práctico para una jornada de toros y que encaja además con la estética que suele acompañarla cuando acude a una plaza. El cabello no fue, en cualquier caso, el único detalle reconocible de su imagen: la infanta volvió a recurrir a algunos de los elementos que forman parte de su armario habitual, como los sombreros, los broches y las joyas de mayor presencia, aunque sin construir un estilismo excesivamente uniforme.

Luis Blazquez tras cortarse la coleta durante la cuarta de abono de la Feria de San Miguel. (Foto: Europa Press)

Para esta ocasión escogió una americana blanca sobre una blusa estampada en tonos verdes, amarillos y ocres, que combinó con un pantalón verde fluido. Sobre la chaqueta colocó uno de sus habituales broches, en forma de flor oscura y de gran volumen, mientras que completó el conjunto con varios collares largos, pendientes dorados y un bolso de piel marrón de Longchamp. El sombrero también tuvo su espacio: se trataba de un diseño en tono arena de Max Mara, de ala media y con una cinta alrededor, un tipo de accesorio al que recurre especialmente cuando acude a acontecimientos taurinos. En su caso, más que seguir una tendencia concreta, estos elementos se han convertido en una especie de código propio que permite identificarla rápidamente y que ha ido evolucionando con ella a lo largo de los años. En Sevilla, además, este tipo de piezas encajan especialmente bien con el ambiente de la Maestranza y con una cita marcada por la tradición.

A la salida de la plaza, la infanta Elena volvió a mostrarse especialmente cercana con quienes la esperaban en los alrededores. Doña Elena saludó a varios aficionados, estrechó manos y posó con algunas de las personas que se acercaron a ella, además de sonreír ante quienes quisieron grabarla con sus teléfonos móviles. Una imagen mucho más espontánea que la que puede ofrecer en determinados compromisos oficiales y que refleja el ambiente que suele rodear sus apariciones en las plazas de toros.