Victoria Federica esquiva a la prensa, pero se encanta con los ‘flashes’: así ha jugado al despiste en la MBFWM
La joven llegaba al espacio del desfile acompañada por su representante y un grupo de amigas, entre ellas María García de Jaime
La sobrina del Rey Felipe VI ha causado sensación al llegar al desfile

Victoria Federica ha vuelto a demostrar que su nombre es ya uno de los imprescindibles del front row de la moda española. La hija de la infanta Elena ha sido una de las grandes protagonistas del desfile de Simorra, celebrado este lunes en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, pero su paso por el recinto ha tenido un pequeño giro de guion.
La joven llegaba al espacio del desfile acompañada por su representante y un grupo de amigas, entre ellas María García de Jaime. Como es habitual en este tipo de citas, su presencia no pasó inadvertida y los fotógrafos se prepararon para captar su llegada y, sobre todo, el look elegido para una de las primeras grandes citas de la nueva edición de la MBFWM. Simorra era, además, una parada especialmente significativa: la firma forma parte del calendario oficial de esta edición, que se celebra del 14 al 19 de septiembre.

Sin embargo, Victoria Federica decidió jugar sus cartas. Después de entrar en el recinto y posar para las fotografías de rigor, según ha podido ver COOL, la sobrina del Rey salió de nuevo al exterior junto a su representante y sus amigas, evitando así el revuelo de cámaras y periodistas que esperaba en el interior. Una discreta retirada que llamó especialmente la atención en una jornada en la que precisamente ella estaba llamada a ser uno de los rostros más buscados.
El movimiento no fue definitivo. Minutos antes de que comenzara el desfile, Victoria regresó al recinto para ocupar su sitio en el front row y disfrutar de la propuesta de Simorra. Una estrategia tan sencilla como efectiva para preservar parte de su intimidad en un evento donde la exposición pública es, prácticamente, inevitable.
Y si algo quedó claro con su aparición fue que el estilismo estaba a la altura de las expectativas. Victoria apostó por una imagen sofisticada y muy de tendencia, demostrando una vez más esa evolución estilística que la ha convertido en uno de los rostros jóvenes más fotografiados de la moda española. Su presencia en los desfiles ya no resulta anecdótica: forma parte de ese reducido grupo de invitadas cuyo look se analiza casi tanto como las prendas que recorren la pasarela.

No es la primera vez que Victoria Federica encuentra en Simorra un escenario perfecto para reivindicar su relación con la moda. En anteriores ediciones, la firma catalana ya la había situado entre las invitadas más destacadas de su desfile. De hecho, la joven ha lucido posteriormente creaciones de la marca en citas internacionales, consolidando una relación que trasciende el clásico front row.
Esta vez, no obstante, el detalle más comentado no estaba sobre la pasarela, sino unos metros más allá: entrar, posar, salir y volver a entrar. Un pequeño juego del escondite que convierte su presencia en uno de los primeros capítulos sociales de esta nueva edición de la MBFWM.