Comunicado de Alberto de Mónaco tras la «explosión criminal» que ha conmocionado al Principado: «Mis pensamientos están con las víctimas»
Una explosión provocada por un artefacto explosivo en la entrada de un edificio residencial de Mónaco ha dejado tres heridos
El príncipe Alberto II ha condenado el ataque y ha expresado su apoyo a las víctimas
Mientras continúa la investigación, el Gobierno ha reforzado las medidas de seguridad

El Principado de Mónaco vive uno de los momentos más delicados de su historia reciente tras la explosión de un artefacto explosivo en la entrada de un edificio residencial situado en la calle Révérend Père Louis Frolla. El ataque, ocurrido en la noche del lunes 29 de junio, ha dejado tres personas heridas, dos de ellas en estado crítico, y ha provocado una profunda conmoción entre la población de este pequeño Estado, conocido internacionalmente por sus elevados niveles de seguridad.
Ante la gravedad de los acontecimientos, el príncipe Alberto II de Mónaco emitió un comunicado oficial en el que trasladó su solidaridad a las víctimas y condenó con firmeza el ataque. «La explosión criminal que ha tenido lugar en Mónaco supone una conmoción para toda la comunidad monegasca», afirmó el soberano, quien aseguró que tanto él como la princesa Charlène y el resto de la familia principesca expresan su «compasión y apoyo inquebrantable» a las personas afectadas y a sus familiares.
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Según las primeras investigaciones, un hombre dejó de forma intencionada una mochila con un artefacto explosivo en la entrada del inmueble pocos minutos antes de la detonación. Las cámaras de seguridad captaron al sospechoso abandonando el lugar y huyendo a pie en dirección a la localidad francesa de Beausoleil. Desde ese momento, las autoridades de Mónaco, en coordinación con las fuerzas de seguridad francesas, desplegaron un amplio dispositivo para tratar de localizar al presunto responsable.
La explosión se produjo alrededor de las 21:00 horas y la onda expansiva pudo escucharse en varias calles cercanas. Entre los heridos se encuentran el empresario ucraniano Vadim Ermolaev, de 58 años, su pareja y un menor de 13 años. Los dos adultos permanecen ingresados en estado crítico en el Hospital Universitario Pasteur de Niza, mientras que el adolescente sufrió heridas de menor gravedad y fue trasladado al Hospital Infantil Lenval. Además de los tres heridos principales, otras personas requirieron asistencia sanitaria. Algunas sufrieron cortes provocados por los cristales rotos debido a la explosión, mientras que otras fueron atendidas por el fuerte impacto psicológico que provocó el suceso.
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En su mensaje institucional, Alberto II quiso destacar también el trabajo realizado por los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad. El príncipe agradeció la rapidez y profesionalidad con la que actuaron los equipos de intervención, señalando que su labor permitió atender inmediatamente a las víctimas y asegurar la zona para evitar nuevos riesgos. Asimismo, el jefe del Estado confirmó que todos los servicios competentes permanecen plenamente movilizados bajo la coordinación del Gobierno monegasco y en estrecha colaboración con las autoridades francesas. El objetivo principal es esclarecer cuanto antes las circunstancias del ataque, identificar a los responsables y ponerlos a disposición de la justicia.
El príncipe Alberto quiso transmitir también un mensaje de unidad y firmeza frente a la violencia. En la parte final de su comunicado aseguró que «más que nunca, el Principado de Mónaco permanecerá unido y firme frente a la violencia y la delincuencia». Además, reiteró que la seguridad seguirá siendo una prioridad absoluta para las instituciones monegascas, independientemente de la naturaleza de las amenazas que puedan surgir en el futuro. Por el momento, las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación. Aunque inicialmente algunos responsables políticos apuntaron a la posibilidad de un atentado terrorista, por el momento los investigadores prefieren actuar con cautela hasta disponer de pruebas concluyentes que permitan determinar tanto la motivación como el objetivo del ataque.