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Suiza excava un agujero de más de 27 metros de profundidad para instalar la batería de flujo redox más potente del mundo capaz de absorber 1,2 GWh la hora

Suiza trabaja en la batería de flujo redox más grande del mundo, que estará ubicada en el Centro Tecnológico de Laufenburg, en el norte del país. La empresa FlexBase está llevando a cabo una megaconstrucción que está previsto que se inaugure en el año 2029 y que apunta a ser el centro de abastecimiento de energías renovables del país y de toda la Unión Europea. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la batería más grande del mundo que prepara Suiza.

Suiza siempre ha sido un ejemplo de gestión y de cómo hacer las cosas en la Unión Europea y ahora se prepara para ser el gran centro de abastecimiento de la zona en el futuro. La empresa FlexBase está construyendo un centro tecnológico de más de 20.000 metros cuadrados cuyo epicentro será la batería de flujo redox más grande del mundo, que está diseñada para almacenar grandes cantidades de energía renovable de por vida y que servirá de seguro para evitar posibles apagones en el futuro, como el que afectó a España el pasado abril de 2025.

Para ello, se está construyendo un pozo de 27 metros de profundidad en el que irá esta batería, que funciona almacenando energía en electrolitos líquidos y haciendo que su vida útil sea prácticamente ilimitada. Además, dentro de este centro tecnológico de más de 20.000 metros cuadrados se ubicará un centro de datos de inteligencia artificial, oficinas y laboratorios destinados a ser el mayor centro del mundo de energías renovables. El proyecto de finalización de la obra está previsto para el año 2029 y se calcula que generará 300 puestos de trabajo. La inversión de capital privado se espera que sea de entre 1.200 y 6.200 millones de dólares.

La batería más viral de Suiza

El Centro Tecnológico de Laufenburg está situado en el norte de Suiza, en una localidad que conecta con Alemania a través de un puente sobre el río Rin. «El proyecto combina innovación, tecnología y sostenibilidad en el centro energético de Suiza, la Estrella de Laufenburg», informa la página web oficial de la empresa suiza, que también informa sobre las grandes ventajas que proporcionará la batería más grande del mundo:

Marcel Aumer, cofundador del proyecto, ha explicado las bondades de esta megaconstrucción en una entrevista a la radiotelevisión pública suiza RTS en la que ha dejado claro que: «Podremos inyectar o absorber hasta 1,2 gigavatios por hora (GWh) de electricidad en pocos milisegundos, lo que equivale a la potencia de la central nuclear de Leibstadt». «El mercado asiático, con Japón a la cabeza, ha desarrollado considerablemente esta tecnología. Hoy en día, Japón, China y Corea del Sur nos llevan unos siete años de ventaja», dijo en su día.

Gabriele Crivelli, portavoz de la red suiza de alta tensión Swissgrid, también habló sobre esta obra faraónica que servirá como batería para que Suiza nunca se pueda quedar a oscuras. «Las grandes baterías pueden almacenar energía cuando hay mucha y liberarla cuando se necesita. Por tanto, en el futuro, con una producción eólica que fluctuará en función del tiempo, contar con esta flexibilidad puede ayudar a estabilizar la red», dijo en declaraciones que recoge la página swissinfo.ch.