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Contaminación

Honda preocupación entre los biólogos: científicas de Cádiz encuentran microplásticos en una isla de la Antártida

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La presencia de microplásticos es hoy uno de los indicadores más relevantes para medir el impacto humano en el medio ambiente. En los últimos años, múltiples estudios han confirmado su expansión en océanos, ríos e incluso en el aire, lo que ha generado inquietud en la comunidad científica. Y en esta línea, aún quedaban zonas del planeta donde la evidencia era inexistente.

Parece que ese escenario empieza a cambiar: tras una investigación impulsada por científicas de la Universidad de Cádiz, se han situado a los microplásticos en un territorio considerado remoto. Desde luego, este descubrimiento redefiniría la percepción de aislamiento de algunos ecosistemas y plantearía nuevas líneas de análisis sobre la contaminación.

Así fue como científicas de Cádiz hallaron microplásticos en una isla de la Antártida

La investigación, publicada en la revista Marine Pollution Bulletin, documenta por primera vez la presencia de microplásticos en sedimentos intermareales de la Antártida. El estudio se desarrolló en diez playas de la isla Decepción, donde el equipo recogió muestras para analizar la posible contaminación.

Los resultados confirman que estas partículas están presentes en todas las zonas analizadas, con concentraciones que oscilan entre 2 y 31 fragmentos por kilogramo de arena. Aunque se trata de valores moderados si uno lo compara con áreas urbanas, cabe remarcar que adquieren relevancia al tratarse de un entorno remoto.

Investigadora analiza muestras a través de una lupa. Foto: Junta de Andalucía.

El trabajo de estas científicas gaditanas no es menor: supone un punto de partida para futuros estudios, ya que establece una base cuantitativa que permitirá evaluar la evolución de los microplásticos en la región.

Además, desmonta la idea extendida de que la Antártida permanece ajena a la contaminación global.

Características de la isla Decepción y su valor ambiental

La isla Decepción forma parte del archipiélago de las Shetland del Sur y se encuentra a unos 100 kilómetros de la península antártica. Se trata de un entorno singular desde el punto de vista geológico, ya que es un volcán en escudo con forma de herradura y una caldera parcialmente inundada por el mar.

Con una antigüedad estimada de 750.000 años, la isla ha registrado diversas erupciones a lo largo de la historia, algunas de ellas en el siglo XX, que afectaron a bases científicas instaladas en la zona.

En la actualidad, alberga instalaciones temporales de investigación y recibe miles de visitantes cada año.

Su valor ecológico, biológico e histórico ha llevado a su protección internacional. No obstante, la actividad científica, turística y pesquera, junto con las corrientes oceánicas, podrían ser los agentes que facilitan la llegada de contaminantes como los microplásticos.

¿Qué tipos de microplásticos se han encontrado en esta parte de la Antártida?

El análisis realizado por el equipo gaditano revela que la mayoría de los microplásticos detectados son fragmentos procedentes de la degradación de objetos mayores. No se identificaron pellets industriales, lo que sugiere que no se trata de vertidos directos recientes.

Entre los materiales predominantes destacan los siguientes:

Los colores observados, como tonos ámbar, verdes y grises, indican procesos avanzados de degradación. Esto refuerza la hipótesis de que los microplásticos llevan tiempo en el entorno y han sido sometidos a condiciones ambientales extremas.

Según explicó la investigadora María Bellada Alcauza Montero, «es muy complicado establecer el origen exacto de los microplásticos, pero estos datos nos indican que llevan tiempo en el medio y han sufrido procesos prolongados de degradación». Esta afirmación apunta tanto al transporte desde otras regiones como a la fragmentación local de residuos.

Impacto ambiental de lo que está sucediendo en la isla Decepción y próximos pasos de la investigación gaditana

Aunque las concentraciones detectadas no son elevadas, el contexto es determinante. La Antártida alberga ecosistemas sensibles, donde pequeños cambios pueden tener efectos significativos. Los microplásticos pueden ser ingeridos por organismos que viven en el sedimento, provocando daños físicos y actuando como vectores de sustancias químicas.

Otro aspecto relevante es la distribución homogénea de estas partículas en las playas analizadas, lo que sugiere un papel importante de las corrientes marinas en su dispersión. Este fenómeno refuerza la idea de que la contaminación no entiende de fronteras geográficas.

En paralelo, iniciativas como la plataforma digital «Micro» en España evidencian la magnitud del problema. Según sus responsables, todos los entornos acuáticos analizados en el país presentan presencia de microplásticos, con especial incidencia en mares y océanos.

El equipo de investigación ya trabaja en la siguiente fase del proyecto, que consistirá en comparar estos datos con nuevas muestras recogidas en 2024. El objetivo es establecer una serie temporal que permita evaluar la evolución de la contaminación y determinar si la presencia de microplásticos aumenta con el tiempo.