Ciencia
Paleontología

Hito científico sin precedentes en España: los fósiles de un lago volcánico en Gerona son de un gigante que reescribe la historia de los búfalos europeos

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Un descubrimiento paleontológico sin precedentes en la provincia de Gerona ha sacudido los cimientos de nuestro entendimiento sobre la megafauna europea.

Los restos de un bisonte gigante, hallados en un yacimiento de un antiguo lago volcánico, prometen reescribir la historia evolutiva y la distribución de estos imponentes herbívoros en el continente.

La investigación detalla el hallazgo de fósiles excepcionalmente conservados que pertenecen a un ejemplar de dimensiones colosales, nunca antes documentado en Europa.

Qué revelan los fósiles del lago volcánico de Gerona sobre el bisonte europeo prehistórico

Los fósiles, extraídos de sedimentos de un lago de origen volcánico en la comarca de la Garrocha, en Gerona, corresponden a un ejemplar de la especie Bison bonasus, el bisonte europeo actual. Este individuo prehistórico superaba en tamaño a sus descendientes modernos y llegaba a pesar hasta dos toneladas, según las estimaciones preliminares del equipo del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

El yacimiento tiene unos 10.000 años de antigüedad y se encontraba en un entorno volcánico activo durante el Pleistoceno tardío. La preservación de los huesos en estas condiciones permite un estudio detallado de su anatomía y paleobiología.

El profesor Bienvenido Martínez-Navarro, investigador del ICP y coautor del estudio, destacó la relevancia de la localización: «El hallazgo de estos restos en un contexto lacustre volcánico nos proporciona información muy valiosa sobre el ecosistema y las condiciones de vida de este animal.»

Los investigadores utilizaron datación radiométrica y análisis isotópicos para determinar la edad de los fósiles y reconstruir la dieta y el entorno del animal. Los datos indican que estos bisontes gigantes coexistieron con otras especies de megafauna, como caballos y ciervos, en la zona de la Garrotxa.

Qué implica hallar un bisonte de dos toneladas en la península ibérica

Hasta ahora, la evidencia fósil sugería que los búfalos europeos eran animales de menor tamaño y se distribuían principalmente por Europa central y oriental. La presencia de un ejemplar de esta magnitud en la península ibérica durante el Pleistoceno tardío, un periodo relativamente reciente en términos geológicos, plantea interrogantes sobre la movilidad y la evolución adaptativa de la especie.

La investigación del ICP destaca que este gigante prehistórico podría haber sido más robusto y de mayor tamaño que las poblaciones de bisontes que habitaban el resto del continente en la misma época. Esto sugiere una adaptación a entornos y recursos alimenticios específicos de la región o una línea evolutiva distinta hasta ahora desconocida.

Los científicos barajan la hipótesis de que las condiciones geológicas y climáticas particulares de la zona de Gerona, con sus fértiles valles volcánicos, pudieron favorecer el desarrollo de individuos de mayor tamaño. La dieta de estos animales, basada en la vegetación de la zona, podría haber sido más rica o abundante, permitiendo un crecimiento excepcional.

La presencia de este coloso en España desafía las teorías previas sobre la dispersión de los bóvidos en Europa. Abre la puerta a la posibilidad de que las poblaciones de búfalos fueran más diversas y estuvieran más extendidas geográficamente de lo que se pensaba anteriormente, con adaptaciones locales que condujeron a estas formas gigantes.