Ciencia
Microbiología

Los científicos no salen de su asombro: los microbios conectan el planeta Tierra gracias a una ‘red genética’ oculta

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Ya sabíamos la enorme capacidad de los microbios para expandirse por el mundo, pero lo que no podíamos imaginar es que la ciencia confirmase que forman una red biológica global en la que viajan, intercambian genes y conectan ecosistemas de todo el planeta Tierra.

Eso es lo que defiende un estudio publicado en la revista científica Cell y liderado por el grupo de investigación del European Molecular Biology Laboratory en Heidelberg.

Según su investigación, estos organismos microscópicos crean una auténtica red genética que une océanos, ciudades, animales y seres humanos. Además, lo hacen de una forma muy curiosa.

Estudio científico demuestra que los microbios crean una red genética en la Tierra

La investigación está liderada por el científico Daniel Podlesny junto al Bork Group, y analizó miles de microbiomas procedentes de distintos entornos del planeta. El objetivo era entender cómo se relacionan entre sí y qué factores determinan su composición.

Los resultados demuestran que las condiciones ambientales, como la temperatura, el oxígeno o el estilo de vida del huésped, influyen más que la geografía.

Por ejemplo, los microbios marinos de regiones polares tienen similitudes pese a estar separados por miles de kilómetros, mientras que los del intestino humano varían según la edad o los hábitos, no por el país.

El análisis permitió identificar 40 grandes grupos de microbiomas similares, formados por cientos o miles de muestras, lo que evidencia patrones globales de conexión entre ecosistemas aparentemente aislados.

Microbios especialistas y generalistas: la clave para entender su red universal

El estudio distingue dos grandes tipos de microorganismos. Por un lado, los especialistas, que sólo sobreviven en condiciones muy concretas, como el intestino humano o determinados suelos. Y por otro lado los generalistas, que son capaces de adaptarse a múltiples entornos.

Estos últimos son la clave en la conexión global. Los microbios generalistas toleran cambios de temperatura, oxígeno y fuentes de energía, lo que les permite desplazarse entre hábitats muy distintos, desde aguas residuales hasta lagos o el cuerpo de animales.

Además, tienen características que facilitan su supervivencia, como genomas más grandes o una mayor flexibilidad metabólica. Esto les permite utilizar diferentes fuentes de energía, incluidos contaminantes, y adaptarse rápidamente a nuevos entornos.

El mecanismo que une a los microorganismos de toda la Tierra

El hallazgo más relevante del estudio es el papel de la transferencia horizontal de genes. A diferencia de la herencia tradicional, los microbios pueden intercambiar material genético directamente entre sí, incluso entre especies distintas.

Es decir, este proceso permite que genes (incluidos los de resistencia a antibióticos) se propaguen entre ecosistemas. Aunque la mayoría de transferencias ocurre en entornos similares, los microbios generalistas actúan como puentes que conectan hábitats completamente distintos.

Según el estudio científico, la actividad humana también juega un papel importante. Por ejemplo, las aguas residuales mezclan microorganismos de diferentes orígenes, lo que facilita el intercambio genético.

De hecho, en estos entornos se han detectado genes de resistencia que pasan de bacterias intestinales a especies presentes en ríos, lagos o estuarios. Este fenómeno tiene implicaciones directas para la salud global.