Cataluña
Costa Brava

En el extremo sur de la Costa Brava, este pueblo se ha consolidado como uno de los destinos más accesibles para los españoles

Sus playas gozan de Bandera Azul, sus olas puede ser más abruptas

Para muchos es el inicio de la Costa Brava, y alberga playas, restaurantes, lugares para visitar

Posee un club náutico, un jardín botánico, la lonja, un centro que guarda secretos

La Costa Brava es bella de norte a sur, y algunas poblaciones despuntan. Más allá del conocido Lloret de Mar o de Tossa, en el extremo sur de la costa, hay un pueblo que cada vez se perfila como uno de los destinos más accesibles para los españoles. Para muchos es el inicio de la Costa Brava, y alberga playas, restaurantes, lugares para visitar, y tranquilidad, la justa en verano en comparación con las poblaciones colindantes.

Blanes es una de las poblaciones más bellas, si bien está poblada por turistas en temporada alta, cuando el sol aprieta y se quiere descubrir la Costa Brava, aun conserva zonas casi por explorar. Sus playas gozan de Bandera Azul, sus olas puede ser más abruptas y cada año las medusas acaban por hacer que muchos bañistas no entren en el interior del mar. Posee un club náutico, un jardín botánico, la lonja, un centro que guarda secretos, una zona más moderna con cines, y un paseo marítimo como el resto de poblaciones de la propia costa.

El pueblo que es uno de los destinos más accesibles para los españoles

En cuanto a su accesibilidad, depende, hay hoteles, apartamentos y algunos campings bien de precio, pero que suben durante la temporada alta. también sus restaurantes, la gran parte de calidad con precios y menús asequibles, pero también los hay con ciertos precios algo más elevados. Si bien lo valen por la calidad de sus arroces, fideuas y pescados traídos directamente de la lonja de Blanes.

Las playas a las que acceder en esta población de la Costa Brava

Hay playas muy accesibles en el mismo centro de la población y eso es una gran ventaja para quienes quieren ir a la playa andando y de forma más cómoda. A la vez, también guarda tesoros como ciertas calas a las que solo puedes ir andando o bien en coche y están menos masificadas.

Las playas de Blanes han recibido la distinción temática de la Fundación ONCE en cuanto a supresión de barreras arquitectónicas y de atención para personas con necesidades especiales.

Dos pequeños secretos en forma de playa

Según Turismo de Blanes, hay dos joyas en esta misma costa: la cala sa Forcanera, de arena y cuyo único acceso es por mar, y la recóndita y pequeña cala s’Agüia, de guijarros grandes y que es accesible en barca o a pie. A menudo encontraréis barquitas fondeadas y bañistas que también disfrutan del paisaje submarino.

Qué visitar en el pueblo que es uno de los destinos más accesibles para los españoles

Sa Palomera

Entre las playas de Blanes y S’Abanell podemos encontrar este símbolo de identidad de la villa, una gran roca que entra en el mar y marca el inicio de la Costa Brava. Se puede subir hasta arriba de la roca y ver un fantástico paisaje del mar y de toda la población.

Jardín botánico Marimurtra

Es un lugar privilegiado donde disfrutar de la riqueza del patrimonio botánico, arquitectónico, paisajístico y humano de este jardín. Declarado Bien Cultural de Interés Nacional, se extiende a modo de jardín botánico dedicado al reino vegetal. Se puede subir a pie o bien gracias a un pequeño tren que conduce hasta él mientras contemplar vistas a las playas.

Castillo de Sant Joan

El conjunto se construyó en el siglo XIII, aunque en épocas anteriores ya había habido otras fortificaciones. Su privilegiada ubicación le convirtieron en un punto de vigilancia de primer orden y sus piedras han visto desfilar sobre las olas a corsarios y piratas de todo tipo. Lo mejor es subir andando.

Iglesia de Santa Maria

Santa Maria de Blanes es la iglesia parroquial, un edificio gótico que se construyó entre los años 1350 y 1410. Es una obra incluida en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.

Fiestas patronales y fuegos artificiales

Las fiestas mayores tienen lugar a finales del mes de julio y uno de los actos más destacados es el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de la Costa Brava. Con un siglo de tradición pirotécnica, aporta luces, color y humo con decenas de miles de espectadores.