¿Crecen los pies durante el embarazo?
Un estudio descubre que a los pies crecen en el embarazo media talla, aproximadamente
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Esperar un hijo conlleva importantes cambios corporales, que van más allá del vientre redondo: los pies de las futuras madres ven cambiar su estructura para crecer, a veces hasta un centímetro para un primer embarazo. Pero ¿Por qué crecen los pies durante el embarazo? Os explicamos los motivos a continuación, a raíz de un estudio que se realizó y en el que se averiguó que el pie de la mujer embarazada suele crecer siempre durante la gestación.
¿Crecen los pies durante el embarazo?
Un profesor de la Universidad de Iowa, Neil Segal , especialista en ortopedia, fue el encargado de investigar la cuestión. Su estudio fue publicado en su día en el American Journal of Physical Medicine and Rehabilitation y se acepta como el definitivo para la cuestión sobre el crecimiento de los pies en las mujeres.
Para elaborar su investigación simplemente midió los pies de las mujeres durante el primer trimestre del embarazo y luego nuevamente cinco meses después del nacimiento de su hijo. Los resultados eran claros: del 60 al 70% de las mujeres tenían pies diferentes, más largos y más anchos.
Un cambio hormonal
La causa principal de este trastorno corporal es la acción combinada de dos hormonas, la relaxina y el estrógeno, que hacen que los ligamentos de los pies se ablanden. La producción de estas dos hormonas alcanza su punto máximo 12 semanas después del inicio del embarazo. El pie, entonces más maleable, se adapta al cambio del centro de gravedad de la gestante, que avanza a medida que su vientre crece. No crece, sino que se aplana de 2 a 10 mm.
Estos cambios se detienen después del nacimiento del niño, pero son irreversibles según Neil Segal. Porque si algunos detalles vuelven a la normalidad en pocas semanas, como los cambios musculoesqueléticos en las muñecas o la columna, el médico ha comprobado que los pies siempre quedan más grandes después del parto.
De hecho, aquellas mujeres que aumentan el tamaño de sus pies durante el embarazo suelen sufrir esto durante el primer embarazo, pero en el caso de tener otro bebé, su pie ya no vuelve a crecer dado que ya se extendió anteriormente lo suficiente para asegurar el equilibrio a medida que el vientre crece y se extiende de nuevo.
A raíz de la investigación mencionada Segal dijo que seguiría investigando dado que que resaltar este fenómeno podría explicar por qué las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir fascitis plantar, artritis de rodilla y cadera y otros dolores lumbares.
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