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MOTOCICLISMO

Santiago García, campeón del mundo a sus 81 años: «Voy a dejar la moto cuando me muera»

El veterano motorista busca este 2026 hacer historia con su tercer campeonato del mundo de MotoTurismo

Hay quienes dicen que la juventud es una cuestión de actitud, pero Santiago García prefiere medirla en kilómetros. A sus 81 años, este veterano motorista no solo se resiste a bajarse de las dos ruedas, sino que se encuentra en plena batalla para hacer historia. Bicampeón del mundo de MotoTurismo (títulos que conquistó en 2021 y 2025), García ha desembarcado en Palma, procedente de Marbella, para disputar la 50ª Volta a Mallorca.

Esta emblemática cita mallorquina es una de las pruebas clave del campeonato organizado por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), donde el andaluz busca sumar los puntos necesarios para coronarse campeón mundial por tercera vez.

A diferencia de las carreras tradicionales de velocidad pura, el Mundial de MotoTurismo premia la constancia, la resistencia y la pasión por el asfalto. Aquí no gana el más rápido en cruzar la línea de meta, sino el piloto que acumula más kilómetros recorriendo los lugares más exóticos del planeta. Y en ese arte de devorar carreteras, nadie aventaja a Santiago.

Para lograrlo, el garaje de García cuenta con seis motocicletas preparadas para cualquier desafío, entre las que destacan una BMW y una Harley Street Glide. Mantener esta exigente rutina competitiva requiere una renovación constante de su flota:

«Voy cambiando de moto porque hay que ir renovando las que ya tienen 70.000 kilómetros», explica el piloto. Y es que esa fue, precisamente, la impresionante distancia que recorrió a lo largo del año pasado para proclamarse, una vez más, el mejor del mundo.

El calendario de este campeonato parece el itinerario de un explorador incansable. Para revalidar su título, los próximos destinos de Santiago incluyen carreteras en Egipto, Grecia, Japón, Finlandia e India, entre otros rincones del globo.

Más allá de los trofeos, García destaca el alma de esta competición, que define como un estilo de vida que permite disfrutar de concentraciones moteras inolvidables, descubrir paisajes maravillosos alrededor del mundo y, sobre todo, forjar una red de amigos en cada país y en cada carretera.

Para Santiago, el motociclismo ha dejado de ser una simple afición para convertirse en su motor vital. «Es un campeonato muy bonito y muy simpático. Me bajaré de la moto cuando me muera. La verdad es que la moto me mantiene con vida. La gente motera me entiende perfectamente», asegura Santiago.

Mientras la 50ª Volta a Mallorca arranca motores, el rugido de la moto de Santiago García ya resuena en la isla. No es solo el sonido de una competición; es el eco de un hombre de 81 años que se niega a detenerse y que avanza firme, kilómetro a kilómetro, hacia su tercera corona mundial.