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Palma reclama una indemnización de 160.000 euros al concesionario de los cerrados quioscos de prensa

El Ayuntamiento, tras recuperar las llaves de los cinco, procederá a sacarlos de nuevo a concurso

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Palma reclama una indemnización de 160.000 euros al concesionario de los cerrados quioscos de prensa, después de que en otoño de 2025 (1 de octubre) procediera a su clausura tras gestionarlos durante un año y presentar después un concurso de acreedores.

Tras recuperar las llaves de las cinco instalaciones, el Ayuntamiento procederá a sacarlos de nuevo a concurso, esperemos que con más fortuna que en aquella convocatoria de 2024.

Y eso que las expectativas iniciales del Consistorio con el concesionario eran máximas, ya que el adjudicatario del concurso para la gestión de estos quioscos tenía unas perspectivas de negocio de primer orden que sorprendieron a propios y extraños, quienes no acertaban a ver dónde estaría la jugosa rentabilidad de estos modestos negocios.

Más que nada porque el a la postre concesionario presentó una oferta imbatible, comprometiéndose a pagar un canon anual nada menos que cuatro veces mayor que el reclamado por el Ayuntamiento palmesano.

Un total de 80.000 euros frente a los escasos 22.500 exigidos para la explotación de los cinco quioscos ubicados en las plazas de España, Progreso, Mercat, Juan Carlos I y del Olivar, tras la desaparición de los situados en las Ramblas y la Porta de Sant Antoni.

Al concurso se presentaron cuatro empresas, de las que sólo una presentó una oferta en línea con el canon reclamado por el Consistorio, mientras que otras dos rozaban los 60.000 y 50.000 euros anuales, quedando muy lejos de la oferta presentada por el adjudicatario.

La empresa Kemfactory se hizo con la gestión de estos espacios públicos municipales por seis años, prorrogables por cinco más, y además de prensa y revistas, podía vender helados, golosinas, agua, refrescos y bebidas no alcohólicas, como actividad principal, además de la recarga de tarjetas de transporte, telefonía y la posibilidad de instalar servicios de ATM (cajero automático).

Pero pronto se diluyeron esas expectativas de negocio y, al año de reabrirlos, el concesionario, sin dar explicaciones ni ponerlo en conocimiento previo del Ayuntamiento, echó la persiana de los añorados quioscos de prensa y así siguen hasta el día de hoy.

Ahora, en fecha aún por determinar, el gobierno municipal que lidera el alcalde del PP, Jaime Martínez, los sacará de nuevo a concurso para su gestión mientras todo el contencioso judicial se resuelve. Habrá que ver el modelo de gestión por el que opta el primer edil.

Tras lo sucedido con su cierre, hubo entidades como ARCA que reclamaron un cambio en el sistema de concesión para que personas autónomas puedan hacerse cargo de ellos y prestar un servicio centrado en la venta de prensa y publicaciones periódicas en papel.

Así propuso que las concesiones se deberían hacer de cada uno de los quioscos por separado con pliegos que primen la calidad del servicio y no se basen únicamente en el precio de puja. De este modo, se facilitaría el acceso a personas autónomas que podrían gestionarlos para la venta de prensa y publicaciones en papel, principalmente.