OkBaleares
Baleares

Més per Mallorca puso alfombra roja al cicloturismo que ahora rechaza con más de un millón de euros públicos

Fotografías con campeones del mundo de ciclismo y convenios con ayuntamientos para adecuar las carreteras así lo atestiguan

Los años 2015 y 2016 fueron frenéticos en las áreas gobernadas por Més per Mallorca en favor de la promoción del cicloturismo en la isla como fórmula para favorecer la desestacionalización y un cambio de modelo turístico. La promoción y el gasto fueron intensos tanto desde la Conselleria de Turismo del Govern, con Biel Barceló al frente, como en el Consell de Mallorca, cuyo presidente era Miquel Ensenyat.

En los primeros pasos del Govern de pacto de izquierdas presidido por Francina Armengol, Més se lanzó —con el apoyo del PSOE— a una intensa campaña de promoción del cicloturismo en Mallorca. El mismo que ahora les molesta y al que acusan de «colapsar todo el tiempo en todas partes». Sucedió al principio con medidas como convenios con ayuntamientos o participación en ferias turísticas internacionales para vender el turismo en bici.

En agosto de 2016, el que era vicepresidente del Govern y conseller de Innovación, Investigación y Turismo, Biel Barceló, y la alcaldesa de Campanet, Magdalena Solivellas, firmaron un convenio de colaboración por el cual el municipio llevaría a cabo las obras de pavimentación y de canalización de las aguas pluviales del Camí Blanc. Se trataba de una inversión conjunta entre el Consorcio Bolsa de Alojamientos Turísticos y el Ayuntamiento.

El Camí Blanc bordea las principales posesiones del término municipal de Campanet y es parte de rutas cicloturísticas muy valoradas por cicloturistas y por turoperadores. El Govern pagó el 80% del coste del proyecto: 219.035,60 euros.

En octubre de ese mismo año, el mismo conseller de Més presentó un convenio con siete municipios del Raiguer y del norte de Mallorca para llevar a cabo obras de reparación y mejora de la red cicloturística. El proyecto del Consorcio Bolsa de Alojamientos Turísticos (CBAT), organismo dependiente de la Conselleria de Innovación, Investigación y Turismo, realizó una inversión de 736.767,84 euros y fue elaborado a iniciativa de la Agencia de Turismo de las Islas Baleares (ATB).

A la firma del convenio asistieron la alcaldesa Magdalena Solivellas (Campanet) y los alcaldes Francisco Martorell (Santa Eugènia), Andreu Isern (Consell), Virgilio Moreno (Inca), Joan Rotger (Selva) y Miquel Àngel March (Pollença).

La propia conselleria gestionada por Més informaba así de las virtudes del convenio: «Con esta actuación, financiada íntegramente por el Consorcio Bolsa de Alojamientos Turísticos, dependiente del Govern, se da un impulso a la oferta turística de cicloturismo de la isla. La red cicloturística ofrece caminos de gran belleza que acercan a los visitantes en los meses fuera de verano a conocer la cultura y la gastronomía de los pueblos del centro de la isla». El coste del proyecto fue de 736.767,84 euros.

El Consell de Mallorca también estuvo gobernado por la izquierda durante esa legislatura 2015-2019. Su presidente fue Miquel Ensenyat (Més per Mallorca). El 12 de marzo de 2015, Ensenyat se reunió con el campeón del Tour de Francia, el Giro de Italia y el Mundial en Ruta, Stephen Roche, con el objetivo de apostar e impulsar el cicloturismo en la isla.

El ex ciclista profesional irlandés y el político econacionalista se reunieron para analizar la importancia de esta actividad en Mallorca, el impacto económico que reporta y el hecho de que no sea una actividad que contamine.

Ensenyat aseguró que los propios ciclistas son un «reclamo importante» para promocionar Mallorca como destino, con aspectos como su gran presencia en las redes sociales, según difundió la propia institución insular.

Sólo estos tres primeros ejemplos de toda una legislatura superan ya el millón de euros invertidos con dinero público.