El Mallorca se despierta indignado con González Fuertes
El árbitro masacró al equipo con una actuación injustificable
Según el acta expulsó tras el partido a Van der Heyden por decirle "muy mal"
Pánico ante la designación arbitral para la vuelta de las semifinales de Copa
El Mallorca se despierta indignado con González Fuertes tras un arbitraje frenopático ante la Real Sociedad que perjudicó claramente al equipo y que fue el principal causante de una derrota que, en otras circunstancias, todos en la plantilla están seguros de que no se hubiera producido. Ahora existe verdadero pánico ante la designación del árbitro que dirija en San Sebastián el partido de vuelta de semifinales de la Copa del Rey.
Nueve tarjetas amarillas, tres expulsados y los dos goles de la Real Sociedad concedidos tras sendas faltas previas sobre Muriqi, el último de ellos en el descuento. Éste es el desolador saldo del paso de González Fuertes por Son Moix. El arbitraje fue la clave de un partido que el Mallorca tenía muy bien encarado con el gol inicial de Antonio Sánchez, pero que acabó perdiendo en el minuto 93 con un gol de Mikel Merino, desperdiciando así la oportunidad de ampliar a nueve puntos su distancia sobre la zona de descenso.
González Fuertes llegó al punto de expulsar al belga Van der Heyden porque «una vez finalizado el partido y aún sobre el terreno de juego, por recorrerse todo el campo para protestar a viva voz y dirigirse a mí en los siguientes términos ‘muy mal, muy mal’», según refleja en un acta en la que explica que le mostró la segunda tarjeta amarilla al capitán del Mallorca Antonio Raíllo «por protestar una de mis decisiones realizando gestos de desaprobación con su mano derecha de manera reiterada».
En cuanto a la expulsión del segundo entrenador mallorquinista, Toni Amor, el árbitro lo justifica por «protestar una de mis decisiones desde el área técnica a viva voz y realizando gestos de desaprobación de manera repetida». Además, en el apartado «otras incidencias» del acta arbitral refleja que «cuando nos dirigíamos a los vestuarios y dentro del túnel el entrenador de porteros del Real Mallorca Luis Vicente de Miguel Rivera se dirigió al equipo arbitral en los siguientes términos: ‘sois unos payasos’, siendo identificado por el asistente 2», lo que con toda seguridad le acarreará también una sanción.
Finalmente, en el epígrafe «público», el acta arbitral explica que «en el descanso del partido el coordinador de seguridad nos informa que la policía nacional identificó a varias personas por presuntamente proferir escupitajos hacia el equipo arbitral cuando alcanzaba el túnel de vestuarios».
Las consecuencias inmediatas del arbitraje de González Fuertes serán las sanciones que impedirán a Raíllo y Van der Heyden jugar el próximo partido de Liga que disputará el Mallorca el próximo sábado en Vitoria ante el Alavés y a Toni Amor sentarse en el banquillo. Es probable además que los dos últimos no puedan estar disponibles tampoco para la vuelta de semifinales de Copa. En el club la indignación es total pero poco puede hacerse ya salvo rezar para no volver a encontrarse frente a frente con el árbitro asturiano, aunque todos saben que eso será casi imposible.
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