Los ex menas de Mallorca ya no siguen la ruta europea al cumplir los 18: ahora se quedan en la isla por la paguita
En el Consell de Mallorca no encuentran explicación a este giro en los planes de los menas tutelados en la isla
La nueva legislación les obliga a acreditar tres años de residencia para cobrar del programa de emancipación

Al cumplir la mayoría de edad legal, los menores llegados en patera a Mallorca pierden la tutela y la asistencia legal y obligatoria por parte del Consell de Mallorca. Fuentes de esta institución han explicado a OKBALEARES que se están encontrando desde hace más de un año con un giro radical en las intenciones de los menas al cumplir los 18: ya no siguen su ruta hacia Europa y optan por quedarse en la isla.
Históricamente y hasta 2024, los menas interceptados en la isla y que pasaban a ser tutelados por las instituciones, no abandonaban en su deseo de proseguir la ruta que sí pudieron hacer legalmente progenitores, amigos o familiares: llegar a países europeos como Francia o Alemania donde reencontrarse con conocidos y empezar allí su nueva vida que había sido interrumpida al ser interceptados al bajar de la patera en Mallorca. Al salir de su país de origen y embarcarse en la patera, quedarse en Mallorca nunca fue el objetivo.
Las fuentes del Consell de Mallorca consultadas por OKBALEARES admiten que no encuentran ninguna explicación al cambio en su decisión contrastado en 2025 y que sigue en 2026: ahora se quedan en la isla y abortan el plan de que les suban a un ferry hasta Barcelona y seguir atravesando fronteras.
La mayoría de menas, al cumplir los 18, se quedan en la isla. Y lo hacen por varios motivos y con distintas tácticas. El principal es esperar a cumplir tres años desde su internamiento para pedir la paguita del Govern, la renta por emancipación.
Según la norma vigente, esta paguita está destinada en Baleares a «personas jóvenes, de 18 a 25 años, residentes en la comunidad autónoma de las Islas Baleares, que han sido objeto de una medida de protección o de una medida de justicia juvenil y que tienen que llevar a cabo un proceso de autonomía personal y se encuentran en una situación de vulnerabilidad y no tienen apoyo familiar». Desde este año, se ha añadido una condición más: llevar tres años ininterrumpidos de residencia en Baleares. Se trata de un punto pactado por PP y Vox hace pocos meses y que ya está en vigor.
Por tanto, al mena que ya ha cumplido tres años interno, a la salida tiene asegurada la paguita. El que no, tendrá que esperar durante meses o algún año hasta cumplir ese trámite. En algunos casos, como ya saben los cuerpos policiales, caen con facilidad en la delincuencia.
Ese tiempo de espera suele venir acompañado de alguna ayuda familiar que les ofrece al menos un lugar donde empadronarse y acreditar así el tiempo de residencia.
Esa es la nueva realidad: los menos ya no se van; se quedan en Mallorca.