OkBaleares
MALLORCA

La dueña de un bar frente a Marivent monta una discoteca en la calle de madrugada y se enfrenta a los vecinos

La mujer, que iba bajo los efectos del alcohol, puso música a todo volumen a las 05:00 horas de la madrugada

Los vecinos de la zona la han denunciado y se vieron obligados a llamar a la Policía para que volviera la normalidad al barrio

Un bar de la localidad palmesana de Cala Major, ubicado a escasos metros del Palacio de Marivent (residencia oficial de verano de los Reyes de España), se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para los residentes de la zona. El conflicto se debe a la actitud de la propietaria, quien ha decidido transformar la vía pública en su discoteca particular.

Según denuncian los vecinos de la calle Bartomeu Fons y alrededores, la mujer, de mediana edad, colocó a las 05:00 horas de la madrugada un altavoz en medio de la acera. Allí reprodujo música a todo volumen con el objetivo de molestar a los habitantes de los inmuebles colindantes e interrumpir su descanso.

Los afectados apuntan que la hostelera se encontraba bajo los efectos del alcohol y se enfrentó verbalmente a muchas de las personas que le recriminaron su comportamiento desde los balcones. A pesar de que le pedían insistentemente que apagara el equipo y cerrara el local por estar fuera del horario permitido, la mujer ignoró las peticiones.

Tal y como se puede observar en el vídeo al que ha tenido acceso OKBALEARES, la dueña mantiene una actitud chulesca y altiva en todo momento mientras la música suena sin interrupción. De hecho, en un instante dado, llega a insultar a uno de los residentes que le reprochaba su conducta.

El hartazgo de la comunidad es tal que se vieron obligados a presentar una denuncia y llamar a la Policía, que se personó con suma celeridad en el lugar para restaurar la normalidad en el barrio.

La conducta de la propietaria podría ser sancionada ya que, salvo situaciones excepcionales como un concierto autorizado, cualquier emisión sonora audible desde la calle suele considerarse una infracción clara. Cabe recordar que la Ordenanza Municipal reguladora del ruido y las vibraciones establece límites estrictos de decibelios.

Por todo ello, la mujer podría enfrentarse a una multa administrativa, un acta de infracción o, en caso de reincidencia, la suspensión temporal del negocio o incluso, en los escenarios más graves, la pérdida definitiva de la licencia de apertura.