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PRIMERA LÍNEA

El cinismo interminable de Armengol

Según parece, Francina Armengol será cabeza de lista del PSIB-PSOE para las elecciones generales del 29 de noviembre. Una vez demostrada su poca moral, más bien su inexistente moral como presidenta del Congreso, quiere repetir como líder socialista de Baleares. En mayo de 2023 se propuso estar al frente de los socialistas para las autonómicas, y salió trasquilada, que es  palabra apuntando frustración de expectativas y, según la RAE, la metáfora que describe el esquileo que sufre quien pretendía esquilar a otros.

Conviene no olvidar que buscó ser protagonista en el debate de investidura de la candidata del PP, Marga Prohens, cuando había elegido irse a Madrid, de manera que mantuvo el acta de diputada autonómica el tiempo necesario para, desde su soberbia, enfrentarse a Prohens con la idea de fulminarla y, lo que son las cosas, ella fue, literalmente, la que salió trasquilada, dejando de paso en el ridículo a Iago Negueruela, cuando ya sabía que iba a ser la voz de los socialistas en el Parlamento balear.

Pero lo más sobresaliente fue que el ensañamiento en su furioso sectarismo durante los ocho años del Pacte lo aplicaría después, de manera inmisericorde, como presidenta del Congreso.

Con ella, por primera vez en la historia reciente de nuestra democracia, se fracturó la independencia del Poder Legislativo. Ella postrada a los pies del «puto amo», su amado líder, yerno de un propietario de prostíbulos de muy baja estofa, el equivalente a escaso valor moral. Como ella misma, vamos.

Mis queridos votantes socialistas de Baleares, os supongo al corriente de la catadura moral de vuestra líder, a quien no le ha temblado el pulso a la hora de aplicarse, servilmente, a los deseos del yerno de Sabiniano, dejando a los pies de los caballos la separación de poderes que está en el ADN mismo de las democracias occidentales consolidadas. ¿La volveréis a votar, sabiendo de su despreciable rechazo a los valores de la democracia? No sé decir si en efecto busca aforarse, en su intento de regresar a Madrid, donde le aguardan más temprano que tarde sumarios judiciales nada prometedores. Tampoco, si en su fuero interno se ve repitiendo como presidenta del Congreso por lo grande que ella misma se ve en el espejo de la barbarie. Aunque, visto el paño, deberían desaparecer del escrutinio los tres escaños socialistas, pues su contribución a la democracia ha sido ampliamente desoladora.

Ahora resulta que en declaraciones recientes, Francina Armengol, la de ir de  copas al Hat Bar en pleno confinamiento, insultando así a los ciudadanos a los que ella misma obligaba a quedarse encerrados en casa, nos afirma que «somos la esperanza», pues los socialistas «podemos transformar la vida de la gente». En eso es verdad que no engaña, pues ellos saben cómo dejar a la población desfavorecida sin seguridad jurídica, empobreciéndonos al galope y salvados por las paguillas. Votad socialistas si queréis cobrarlas. Sí puede colar con la inmigración ilegal, pero me resisto a pensar que los ciudadanos de pleno derecho se traguen tantas monsergas. Salvo los prerroflautas. 

Total, mis queridos votantes socialistas de Baleares, doy por hecho que sois incondicionales de la barbarie que genera la extrema izquierda, de la que el PSIB-PSOE forma parte consustancial desde el 2004. Vuestro sentido del voto, ya se sabe, así que ajo y agua. Desaparecido el mínimo sentido crítico que cabe encontrar en un partido político que entienda lo sagrado que es el voto en conciencia, solamente queda el peso de la ciudadanía para obrar el milagro de reconducir la situación hacia la normalidad democrática, algo en absoluto predicable entre vosotros, ya tan inyectados de sectarismo caníbal.  

En esas, llega el pelota ibicenco, Vicenç Rosselló, líder socialista en Ibiza, y nos larga que cabe resaltar el «papel clave» de Armengol en el Congreso. ¿Qué papel clave? ¿Cerrarle la boca a la oposición? Llegando a afirmar que «con Armengol de cabeza de lista saldremos a ganar». Ojo, Marga Prohens y Gabriel Le Senne, esta gente vive en Matrix, pero su estupidez puede que llene las urnas de papeletas esquizofrénicas. Que si llega la ultraderecha y todo lo demás. Jugarán muy sucio, porque son mentes hijas de las cloacas.

Es el cinismo interminable.