Sucesos
SECUESTRO EN MADRID

Los secuestradores serbios sedaron al empresario para torturarle y sacarle la clave de sus criptomonedas

Los secuestradores del canadiense usaron una furgoneta con las placas dobladas

El empresario había venido a Madrid para cerrar un negocio millonario de criptomonedas

La Policía busca a más integrantes de la banda de secuestradores serbios

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018. Fui redactor del Diario de Las Palmas, pasé por los Informativos de Telecinco, me ocupé de sucesos en Telemadrid hasta el 2006, fui prescriptor en plató de sucesos y actualidad para Las Mañanas de Cuatro y el Programa de Ana Rosa hasta el año 2019 y desde entonces colaboro con TVE. Desde hace dos años, también me puedes escuchar en el programa Por Fin de Onda Cero en la sección "De buenos y malos". Coautor de los libros "Los reyes latinos", "Red de mentiras" y "Tras el muro".

La banda organizada de delincuentes serbios que ha secuestrado a un millonario canadiense en Madrid había planificado el golpe al milímetro para sedar y torturar a la víctima y obtener sus claves para robarle su fortuna en criptomonedas. La policía, tras una persecución por el centro de Madrid, detuvo a dos de los secuestradores y recuperó al cautivo.

Sólo la rápida actuación de la Policía Nacional, alertada por los testigos, salvó al empresario de acabar en Petrer (Alicante) a donde pretendía llevárselo en una furgoneta con las placas dobladas.

La banda de serbios venía siguiendo los movimientos de la víctima, desde Barcelona a Madrid, a donde llegó para cerrar un importante negocio de criptomonedas. Los asaltantes tenían toda esa información y acechaban cada uno de sus movimientos para secuestrarle.

Furgoneta alquilada y bridas para atarlo

Los serbios llegaron desde Alicante en tren para no despertar sospechas y alquilaron una furgoneta para dar el golpe. Previamente, le cambiaron las placas de la matrícula por otra de un modelo similar. También se hicieron con bridas para maniatar a su víctima.

Su último destino era Petrer (Alicante), así estaba marcado en el navegador de la furgoneta, hasta donde pretendían llevárselo para torturarle y sacarle las claves de las criptomonedas.

Durante su breve cautiverio, los secuestradores serbios sedaron a la víctima con medicamentos para facilitar su secuestro y conseguir que les diera las claves de su cuenta de criptomonedas.

La Policía frustró el secuestro tras una rápida persecución y paró la furgoneta en la Ronda de Atocha. Los dos delincuentes detenidos, no tienen antecedentes en España, se sospechan que presentaron pasaportes falsos, y la Policía Nacional busca a un tercero que consiguió escapar.