Sucesos
MATANZA DE PUERTO HURRACO

Claves de la matanza de Puerto Hurraco, gran crimen de la ‘España negra’: cuatro cerebros roídos por el odio

La historia de odio y victimismo que se cobró 9 muertos a tiros en 1990

RTVE estrena el documental 'Puerto Hurraco 202" 35 años después de la masacre.

Los Izquierdo nunca se arrepintieron de la matanza

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018, también colaboro en televisión y en radio.

202 es el número de cartuchos de escopeta que llevaban encima los hermanos Izquierdo cuando salieron de la casa familiar, arma en ristre, dispuestos a matar a todos sus vecinos de Puerto Hurraco, en Badajoz. Antes de que les detuvieran, Emilio y Antonio lograron matar a nueve personas, dos de ellas menores de edad. Fue una venganza planificada a cuatro y ejecutada por dos. En la sombra, las figuras siniestras de las hermanas Luciana y Ángela. En la ejecución, Emilio y Antonio. El documental de RTVE Puerto Hurraco 202 indaga en aspectos desconocidos del crimen que conmocionó a España.

El llamado «crimen de Puerto Hurraco», así llamaron los medios a la matanza ejecutada en agosto de 1990 en esa pedanía de la comarca de La Serena en Badajoz, fue el último gran suceso de la «España negra», uno de los más famosos y también uno de los más discutidos.

Aunque el caso quedó sentenciado y con sus autores en la cárcel, se ha especulado mucho sobre la razón que impulsó a los hermanos Izquierdo a intentar acabar con la vida de los 100 vecinos del pueblo.

Los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo durante el juicio.

Los motivos de la matanza

Tiros al anochecer

Nueve muertos y 12 heridos. Tras asesinar a todos los miembros de los Cabanillas que pudieron, los hermanos Izquierdo volvieron sus escopetas contra el resto del pueblo. El resultado fue de 9 muertos y 12 heridos graves, incluidos dos de los guardias civiles que acudieron a detenerles.

Las hermanas Izquierdo durante su fuga en tren a Madrid.

Ellos a la cárcel y ellas al psiquiátrico

En su última entrevista antes de fallecer, la que concedió para el documental de RTVE Puerto Hurraco 202, el forense del caso, Guillermo Fernández Vara –quien años después de aquel crimen fue presidente de Extremadura– cuenta: «No es que no se hallaran pruebas contra ellas, sino que, como consecuencia de su locura, eran inimputables y no podían ser ni responsables ni culpables”.

«Lo más complicado de todo fue el examen psiquiátrico de los cuatro hermanos que vivían juntos y no se separaban para nada. Unos tenían un papel principal y otros tenían un papel accesorio en los crímenes», puntualizaba Fernández Vara. Según los psiquiatras, Luciana y Ángela sufrían un trastorno conocido como la locura a dos: dos cerebros con un solo pensamiento, la venganza.

El trágico final de los Izquierdo

La tragedia y las circunstancias más sombrías acompañaron a todos los protagonistas del caso hasta el final de sus días. Ni las víctimas obtuvieron la justicia que se merecían, ni los autores tuvieron un final desprovisto de tensión.

Luciana Izquierdo, considerada la verdadera inductora de la matanza de Puerto Hurraco, murió quince años después en el Hospital Psiquiátrico de Mérida, del que nunca había salido. Diez meses después, también en el año 2005, falleció su hermana Ángela Izquierdo, encerrada en el mismo lugar.

Un año después de la muerte de sus hermanas, en 2006 Emilio Izquierdo murió de causas naturales en la prisión de Badajoz. Tenía 72 años.

Sólo tres años después, en 2009, el último de los hermanos Izquierdo, Antonio, se ahorcó en su celda con unas sábanas anudadas.