El sarampión reaparece en Mallorca con seis casos: cinco afectan a personas no vacunadas
El primer caso identificado corresponde a un turista menor de edad que acudió a Urgencias pediátricas del Hospital Universitario Son Espases el pasado 19 de julio
El Servicio de Vigilancia de Salud Pública ha detectado al menos seis personas afectadas por un brote de sarampión en Mallorca, ha informado la Conselleria de Salud balear en un comunicado. Los casos están relacionados entre sí, aunque la investigación epidemiológica ha determinado que el origen del contagio no se encuentra en el ámbito sanitario, sino que se trata de un brote de transmisión comunitaria.
El primer caso identificado corresponde a un turista menor de edad que acudió a Urgencias pediátricas del Hospital Universitario Son Espases el pasado 19 de julio. Los casos secundarios comenzaron a presentar síntomas a finales de ese mismo mes.
Uno de los datos que más preocupa a los responsables sanitarios es el estado de vacunación de los afectados: cinco de las seis personas contagiadas no estaban vacunadas contra el sarampión, mientras que en el sexto caso no consta registro de vacunación.
Ante esta situación, la Dirección General de Salud Pública, en coordinación con el IBSalut y siguiendo los protocolos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, ha activado un plan de monitorización y control para tratar de contener el brote.
¿Qué es el sarampión?
El sarampión es una enfermedad infecciosa vírica extremadamente contagiosa que se transmite principalmente por vía aérea cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. El virus puede permanecer en el aire durante un tiempo, lo que facilita que una persona susceptible pueda infectarse incluso sin haber mantenido un contacto directo prolongado con el paciente.
Los primeros síntomas suelen aparecer entre 10 y 14 días después del contagio, aunque el periodo de incubación puede ser más amplio. Habitualmente comienza con fiebre, tos, secreción nasal y conjuntivitis, y posteriormente aparece la característica erupción cutánea que se extiende por el cuerpo.
Aunque muchas personas se recuperan sin complicaciones, el sarampión no es una enfermedad banal. Puede provocar neumonía, otitis, diarrea, encefalitis y otras complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, embarazadas y personas inmunodeprimidas.
Además, una persona infectada puede contagiar el virus antes incluso de que aparezca la erupción, lo que dificulta el control de los brotes.
La vacuna, la principal herramienta de prevención
La principal medida para evitar el sarampión es la vacunación. La vacuna utilizada frente a la enfermedad se administra habitualmente combinada con las vacunas frente a la rubéola y las paperas, en la denominada triple vírica (SRP).
En España, la vacunación infantil frente a sarampión, rubéola y parotiditis forma parte del calendario común de vacunación. La pauta habitual contempla dos dosis, que proporcionan una protección muy elevada frente a la enfermedad.
La vacunación no sólo protege a la persona que recibe la dosis. También contribuye a reducir la circulación del virus y protege indirectamente a quienes no pueden vacunarse por determinadas circunstancias médicas.
Por este motivo, cuando aparece un caso de sarampión, los servicios de Salud Pública revisan especialmente el estado de vacunación de los contactos y de las personas potencialmente expuestas.
23 días de vigilancia para los contactos
Salud Pública está realizando el correspondiente rastreo epidemiológico de los contactos de las personas afectadas y ha pedido a quienes hayan mantenido contacto estrecho con los contagiados que vigilen su estado de salud durante los 23 días posteriores a la exposición.
La recomendación es especialmente importante para aquellas personas que no estén vacunadas o cuyo estado de inmunización se desconozca.
La vigilancia debe prestar especial atención a la aparición de fiebre, tos, secreción nasal, conjuntivitis y posteriormente, erupciones en la piel. Ante la aparición de síntomas compatibles, las autoridades sanitarias recomiendan contactar con los servicios médicos y avisar previamente de la sospecha de sarampión, para evitar exponer a otras personas en una sala de espera o centro sanitario.
Un virus que puede volver cuando baja la vacunación
El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas y, precisamente por ello, los descensos en las coberturas de vacunación pueden favorecer la aparición de nuevos brotes.
La existencia de personas sin inmunización facilita que el virus encuentre población susceptible cuando entra en una comunidad, incluso aunque durante años se hayan registrado pocos casos.
El brote detectado ahora en Mallorca vuelve a poner de manifiesto la importancia de mantener unas coberturas vacunales elevadas, identificar rápidamente a las personas expuestas y actuar de forma inmediata ante los primeros casos.
Lo último en Actualidad
-
El sarampión reaparece en Mallorca con seis casos: cinco afectan a personas no vacunadas
-
Alerta sanitaria ante el eclipse: retiran varios modelos de gafas por riesgo para la vista
-
Mónica García, desaparecida ante el colapso sanitario de Ceuta: los médicos exigen refuerzos y alertan de riesgo de brotes
-
Félix López Martín, traumatólogo: «La mejor prótesis es la que nunca llega a necesitarse»
-
¿Puedes fiarte de la IA para cuidar la salud mental?: una psiquiatra responde
Últimas noticias
-
Caos en Ceuta: la Policía ordena el desalojo de menas que colapsan la Jefatura Superior
-
Vivas reclama al Gobierno un «espacio» donde «confinar» a los 11.000 ilegales que deambulan por Ceuta
-
Antonio Banderas: «Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades»
-
Telma Ortiz se moja por Venezuela y lanza un mensaje con eco en Letizia: «Empieza una etapa diferente»
-
El Gobierno eleva ahora a 80.000 los inmigrantes que entraron en Ceuta: 30.000 más de los que dijo tras la invasión