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crisis migratoria en Ceuta

Mónica García anuncia el último «piti» en las terrazas mientras la sanidad de Ceuta está al límite

Con tono desenfadado, la ministra habla del último «piti» y se refiere incluso al «último verano» en el que quizá se pueda fumar en las terrazas

La publicación llega mientras la sanidad de Ceuta continúa sometida a una presión extraordinaria después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos

La crisis sanitaria que atraviesa Ceuta ha abierto un nuevo frente para la ministra de Sanidad, Mónica García. Mientras los médicos y las organizaciones profesionales reclaman más medios, denuncian una presión asistencial extraordinaria y piden incluso al Defensor del Pueblo que compruebe sobre el terreno la situación, la ministra mantiene como una de sus principales banderas la reforma de la ley del tabaco y la ampliación de los espacios en los que estará prohibido fumar y lo ha hecho desde una terraza como si no hubiera problemas sanitarios graves.

El contraste ha cobrado especial relevancia después de que García difundiera un vídeo en sus redes sociales en el que aborda la prohibición de fumar en terrazas, una de las medidas incluidas en la reforma de la normativa antitabaco que impulsa su departamento. La publicación llega mientras la sanidad de Ceuta continúa sometida a una presión extraordinaria después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos y mientras los profesionales denuncian el desgaste acumulado tras semanas de sobrecarga asistencial.

Con tono desenfadado, la ministra habla del último «piti» y se refiere incluso al «último verano» en el que quizá se pueda fumar en las terrazas, una medida que todavía debe ser aprobada por el Congreso y que no cuenta por ahora con los apoyos parlamentarios necesarios. García pone así el foco en las terrazas de hostelería, pese a que el sector denuncia que no ha sido consultado y cuestiona que exista evidencia científica suficiente para justificar la prohibición por los posibles daños a terceros.

La propia ministra reconoció durante su visita a Ceuta que Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria se encontraban «especialmente tensionadas» y que los profesionales estaban realizando un «sobreesfuerzo».

La versión de la ministra choca con las advertencias de los profesionales. El Colegio de Médicos de Ceuta ha reclamado la intervención del Defensor del Pueblo ante la situación asistencial y la institución ha admitido la queja y abierto una investigación sobre la presión que soporta el sistema sanitario. CESM, por su parte, ha anunciado acciones legales si se confirman amenazas o represalias contra facultativos por informar a los medios sobre las condiciones en las que están trabajando.

Libertad de los profesionales

El conflicto ha adquirido además una dimensión relacionada con la libertad de los profesionales para explicar lo que ocurre dentro de los centros sanitarios. Según informaciones publicadas en los últimos días, algunos médicos habrían recibido advertencias sobre posibles consecuencias laborales por haber hablado con los medios, incluida la eventual no renovación de contratos. CESM ha exigido que cese cualquier presión y ha advertido de que defenderá a los facultativos afectados.

La situación contrasta con el mensaje de tranquilidad trasladado por Mónica García durante su visita tras 17 días de vacaciones. La ministra sostuvo que se habían mantenido los servicios destinados a la población ceutí, que no había sido necesario alterar la actividad ordinaria y que el hospital disponía de capacidad suficiente. También aseguró que Ingesa contaba con 1.465 profesionales frente a una plantilla orgánica de 1.000 y que el Gobierno tenía capacidad para incrementar los recursos si la demanda volvía a crecer.

Sin embargo, los sindicatos y los colegios profesionales consideran que el debate no puede reducirse a si existe o no un «colapso» en términos técnicos. Lo que reclaman es que se evalúe el impacto real de la llegada masiva de población sobre Atención Primaria, Urgencias y el hospital, la suficiencia de las plantillas y las condiciones en las que están trabajando los sanitarios.