El mejor cruasán de España 2026 está en esta pastelería de Barcelona
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Morreig, una pequeña pastelería del barrio de Gracia, se ha llevado el premio al Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla de España 2026. Su responsable, el pastelero alsaciano Matthieu Atzenhoffer, ha conquistado al jurado con una pieza de estilo francés, muy crujiente por fuera, tierna por dentro y con un marcado sabor a mantequilla. El establecimiento, abierto hace apenas tres años, se impuso entre 59 pastelerías de todo el país en la XIX edición del concurso organizado por el Gremi de Pastisseria de Barcelona. El premio llega además en un año especialmente importante para el gremio, que celebra su 125 aniversario.
Un cruasán de escuela francesa
El ganador se encuentra en Morreig, en el número 25 de la calle Verdi, en pleno barrio de Gracia. El establecimiento nació en 2023 de la mano de Matthieu Atzenhoffer, Alba Ruiz Ceamanos y Matt Valette, con una propuesta centrada en la bollería, la pastelería y la heladería artesanales. En apenas tres años, el negocio ha conseguido hacerse un nombre entre los aficionados a la repostería de Barcelona.
El cruasán que acaba de recibir el máximo reconocimiento responde a una fórmula aparentemente sencilla, pero técnicamente exigente: capas muy visibles y regulares, un alveolado marcado, exterior crujiente, interior tierno y un sabor protagonista de mantequilla. Es, según explica Atzenhoffer, un cruasán de estilo muy francés, acorde con su formación y con la tradición de la bollería que defiende desde Morreig.
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La clave estuvo en el horno
No ha sido necesario reinventar la receta para ganar. El equipo de Morreig introdujo algunos ajustes en la cocción, reduciendo la temperatura y alargando el tiempo de horneado. Una modificación aparentemente pequeña que permite conseguir el equilibrio entre un exterior bien crujiente y un interior ligero y tierno.
El resultado debía convencer en varios aspectos, porque el concurso no se limita a valorar si el cruasán está bueno. El sabor es el apartado con mayor peso, con 40 puntos sobre 100, seguido del alveolado y el hojaldre, con 15 puntos cada uno. El color, el formato y el acabado aportan otros 10 puntos cada uno.
Las piezas, además, se presentan de forma anónima ante el jurado. De esta manera, los profesionales valoran únicamente el producto y no el nombre o la trayectoria de la pastelería.

Matthieu Atzenhoffer, un pastelero de Alsacia en Barcelona
Detrás del cruasán ganador está Matthieu Atzenhoffer, natural de Alsacia y formado en la pastelería clásica francesa. Lleva doce años viviendo en Barcelona y cuenta con una trayectoria especialmente vinculada al mundo de la panadería y las masas fermentadas.
Su carrera incluye además uno de los reconocimientos más importantes para un artesano francés: el título de Meilleur Ouvrier de France (MOF) en la categoría de panadería. Antes de instalarse en Barcelona, ya había destacado en competiciones internacionales, lo que ayuda a entender el nivel técnico detrás de la pieza que ahora ha sido elegida como la mejor de España.
Morreig se presentó por segunda vez al concurso y, en esta ocasión, consiguió imponerse a las 59 pastelerías participantes.
