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Estoy embarazada ¿y ahora qué? Los 3 errores que no debes cometer

¿Estás embarazada? Enhorabuena, estás a punto de vivir la que probablemente será la mayor aventura de tu vida: traer a un nuevo ser humano a este mundo.

Seguro que ya, desde este momento, quieres darle a tu hijo lo mejor y que estás llena de dudas y de incertidumbres.

No voy a hablar de los típicos consejos que se dan a las mujeres cuando se quedan embarazadas: que no puedes tomar alcohol o café y que tienes que tomar ciertos complementos alimenticios. Quiero hablar de algo mucho más importante que tiene un gran impacto en tu salud y en la de tu bebé de por vida: los 3 errores que solemos cometer cuando nos quedamos embarazadas y que te pueden llevar a tener intervenciones innecesarias en tu parto.

Claves para un embarazo saludable y un parto seguro para ti y tu bebé

Primer error que cometen las embarazadas: Dejar la preparación al parto para el final del embarazo.

A menudo las mujeres embarazadas comienzan sus clases de preparación maternal a partir de la semana 30 de gestación o más tarde. Esto es un error. ¿Quieres saber por qué?

Pues porque tu preparación para el parto no la comienzas cuando empiezas a ir a clase. Llevas preparándote para el parto toda la vida. Sin darte cuenta, la sociedad, los medios de comunicación, las historias de partos que te han contado… todo esto, ha generado en ti creencias y estas creencias te están programando para tener una experiencia de parto determinada. Pero ¿para qué clase de parto nos prepara la sociedad?

Siempre se nos ha dicho por diferentes medios que el parto es algo difícil, peligroso y tremendamente doloroso. Si todo el mundo cree que el parto tiene que ser así, no es de extrañar que para la mayoría de las mujeres el parto sea una experiencia muy dura, y en demasiadas ocasiones, muy traumática.

El miedo al parto que nos infunde la sociedad crea una expectativa de parto difícil y doloroso que nos lleva a no querer afrontarlo, a llegar a ese momento con mucho miedo y a dejar nuestro poder personal y las decisiones importantes sobre nuestra salud y la de nuestro bebé en manos de otras personas.

Este es uno de los motivos por los que los partos cada vez son más intervenidos y medicalizados. La mayoría de las intervenciones que se realizan ahora mismo se podrían evitar con una buena preparación al parto y una correcta atención sanitaria, y de este modo se ahorrarían riesgos para madre y bebé.

Es importante que empieces a prepararte para tu parto lo antes posible para llegar a tu parto tranquila y confiada. Sin creencias limitantes, conociendo la evidencia científica, cambiando tus miedos por fortalezas y preparándote físicamente con tiempo suficiente para llegar a tu parto con un cuerpo en el que puedas confiar, comprendiendo cómo funciona y todo lo que puedes hacer para facilitar el nacimiento de tu bebé.

Segundo error:  Conformarte con la preparación al parto que te toca en tu centro más cercano.

No te conformes con cualquier curso. A menudo hay muchas preparaciones en las que sólo te explican cómo saber cuándo estás de parto para poder ir al hospital, cuándo te pueden poner la epidural y todo lo que van a hacerte a ti y a tu bebé cuando estéis allí.

Esto no es una preparación al parto, es una preparación a la intervención. Es decir, te preparan para lo que te van a hacer, no para lo que puedes hacer tú para tener un parto más fácil.

¿Cómo es una preparación al parto de calidad?

Una preparación al parto debe:

  1. Prepararte físicamente: Entrenar tu cuerpo desde el inicio para que estés fuerte y tengas integrados los movimientos que te ayudarán a dar a luz a tu bebé.
  2. Enseñarte cuáles son los recursos corporales y emocionales naturales que tiene tu cuerpo de mujer para vencer tus miedos y reducir el dolor de manera a la mínima expresión de manera natural.
  3. Prepararte para recuperar la fisiología del parto si este se bloquea. Y casi todos los partos se bloquean en algún momento.
  4. Darte el conocimiento suficiente para tomar decisiones importantes para tu salud y la de tu bebé.

Y esto me lleva al tercer error que no debes cometer que es pensar que sólo existe una opción para tu parto…

Tercer error: La mayoría de las mujeres embarazadas creen que solo tienen una opción de parto posible.

Y que esta opción es ir al hospital, ponerte una vía, ponerte monitores, inmovilizarse sobre una camilla, ponerte la epidural tan pronto como sea posible para no sentir dolor y esperar a que el parto ocurra o bien a que te intervengan si algo no va bien.

Esta creencia parte de la idea de que la mujer no tiene nada que hacer en el parto.

Que sea una horita corta, te suelen decir. Como si el modo en que se desarrolla el parto fuera una mera cuestión de azar.

Esto no es así, tú puedes hacer muchísimo para que tu parto sea mucho más fácil y seguro. Y muchos aspectos del parto sobre los que puedes influir positivamente evitando la necesidad de intervenir.

El mayor riesgo que corre la mujer hoy en día en su parto es que sea sometida a una intervención innecesaria que se podría haber evitado con una buena preparación física y emocional y con una atención médica respetuosa con la fisiología del parto.

Además, las mujeres que logran estar en control de su parto sienten que han sido protagonistas de este y que han sabido tomar las mejores decisiones. Se sienten fuertes y poderosas.

Porque el parto no es esa historia de terror que siempre nos han contado. El parto puede ser una experiencia bellísima de superación personal, que solo las mujeres podemos vivir y que te abre las puertas a una época de poder y de amor, de un inmenso amor.

Aixa Laxmi es la creadora del método del mismo nombre que puedes seguir aquí.