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Cómo conseguir un buen bronceado

Con el verano a punto de llegar, seguro que queremos estar bien bronceados. Para que podamos lucir un bronceado perfecto sin quemarnos al sol, es vital preparar la piel antes y comer adecuadamente, pues algunos alimentos nos ayudan a potenciarlo.

Escoger la crema protectora adecuada y no tomar el sol durante las horas centrales del día son recomendaciones a tener en cuenta cuando nos bronceamos.

Preparación de la piel

Antes del verano, nuestra piel debe prepararse para que el sol penetre de forma efectiva y no dañina. Para esto, se recomienda una perfecta hidratación y exfoliación que puede hacerse unos dos días antes. Tras la exposición al sol, la piel también debe cuidarse con una crema adecuada, un calmante, un aftersun o un gel que ofrezca garantías en la epidermis.

Tomar el sol con sentido

Cada año se diagnostican en España en torno a 74.000 casos de cáncer. A pesar de las campañas sobre cómo protegernos del sol, el número de casos aumenta porque la piel tiene memoria. No podemos tomar el sol a nuestro antojo, ni tampoco durante las horas centrales del día. Conviene aplicarnos la crema protector adecuada, según nuestra piel, buscar la sombra, y volver a aplicarla cuando sea necesario.

Alimentos que potencian el bronceado

Lucir un bronceado perfecto depende de muchas cosas, también de nutrirnos con una buena alimentación. Los alimentos ricos en betacarotenos nos aportan salud y además permiten que nuestro bronceado se alargue. En este caso, podemos destacar la zanahoria o el tomate.

Otro tipo de alimentos que van bien para que nuestra piel pueda broncearse mejor son los antioxidantes que son favorables, antes y después de la exposición del sol. Entre estos encontramos los frutos rojos. También son buenos los alimentos que lleven más cantidad de vitamina E y B, que están presentes en algunas verduras y legumbres.

Beber agua

Tener una piel más suave y elástica beneficia el bronceado. Y lo mejor es la hidratación que también se puede obtener con ayuda de beber agua. Es importante y especialmente durante esta época beber de entre 2 y 3 litros de agua al día, aunque ello depende de las circunstancias de cada persona. Sea como sea, es la mejor bebida dejando de lado el alcohol y el tabaco.