OkSalud
Estudio en ‘The New England Journal of Medicine’

La ciencia lo confirma: el omega 3 reduce un 43% el riesgo cardiovascular en pacientes en hemodiálisis

La suplementación diaria con EPA y DHA fue segura y podría abrir nuevas vías preventivas en pacientes con insuficiencia renal avanzada

Entre los eventos que disminuyeron se encontraron la muerte cardíaca, el infarto de miocardio, el ictus y las amputaciones derivadas de enfermedad vascular periférica

Mediante un estudio, publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine, se analizó si la suplementación diaria con aceite de pescado rico en ácidos grasos omega 3 podía reducir el riesgo cardiovascular en personas sometidas a hemodiálisis por insuficiencia renal avanzada. Los pacientes en diálisis presentan un riesgo muy elevado de infarto, ictus y muerte cardiovascular, y hasta ahora existían pocas estrategias preventivas realmente eficaces para este grupo de población.

El ensayo, denominado PISCES, fue un estudio internacional, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, realizado en 26 centros de Canadá y Australia. Participaron 1.228 adultos en tratamiento de hemodiálisis, divididos en dos grupos: uno recibió diariamente 4 gramos de omega-3 (EPA y DHA) y el otro un placebo elaborado con aceite de maíz. Los participantes fueron seguidos durante aproximadamente 3,5 años.

Los resultados mostraron una reducción significativa de los eventos cardiovasculares graves en el grupo tratado con omega 3. La tasa de complicaciones cardiovasculares fue prácticamente la mitad que en el grupo placebo, con una reducción relativa del riesgo cercana al 43%. Entre los eventos que disminuyeron se encontraron la muerte cardíaca, el infarto de miocardio, el ictus y las amputaciones derivadas de enfermedad vascular periférica.

Seguridad

Además de disminuir los eventos cardiovasculares mayores, los investigadores observaron una reducción del riesgo combinado de primer evento cardiovascular o muerte por cualquier causa. El beneficio apareció tanto en pacientes con antecedentes cardiovasculares previos como en aquellos sin ellos. En cuanto a la seguridad, el suplemento fue bien tolerado y no aumentó las complicaciones hemorrágicas graves ni otros efectos adversos importantes respecto al placebo.

Los autores concluyen que la suplementación con omega 3 podría convertirse en una herramienta relevante para reducir la elevada carga cardiovascular de los pacientes en hemodiálisis, un ámbito en el que las opciones preventivas son limitadas.

No obstante, los investigadores advierten de que muchos participantes no recibían tratamientos cardiovasculares óptimos según los estándares actuales, por lo que será necesario confirmar los resultados en otros contextos clínicos y poblaciones diferentes.