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Tarta de Baileys: receta fácil, cremosa y perfecta para cualquier celebración

Descubre cómo preparar una tarta de Baileys cremosa y fácil. Un postre ideal para celebraciones y ocasiones especiales.

Tarta de la abuela arguiñano

Tarta de queso philadelphia y leche condensada

Tarta al whisky

  • Francisco María
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Las tartas caseras con licor tienen un punto delicioso y especial. Lo interesante de un licor como el Baileys es que no domina el conjunto. Aporta aroma y personalidad, pero deja espacio para que la nata y el queso crema hagan también su trabajo. Es una receta especialmente agradecida cuando hay invitados. El Baileys aporta un sabor y aroma especiales. Si te gustan este tipo de postres, anímate con la Tarta de la abuela con natillas.

Ingredientes

Para la base harán falta 200 gramos de galletas tipo Digestive o María y 80 gramos de mantequilla fundida. Luego necesitarás 250 gramos de queso crema, 120 gramos de azúcar glas, 150 mililitros de Baileys, seis hojas de gelatina y unos 100 mililitros de leche para disolverlas.

Como decoración usa cacao puro, virutas de chocolate, etc.

Cómo hacer tarta de Baileys paso a paso

  1. Empieza preparando la base. Tritura bien las galletas y mezcla con la mantequilla. Repártelo sobre el fondo del molde y presiona.
  2. Después reserva el molde en el frigorífico.
  3. Mientras la base se enfría, hidrata las hojas de gelatina en agua muy fría durante unos minutos.
  4. En otro recipiente bate el queso crema junto con el azúcar glas hasta obtener una crema lisa. Incorpora el Baileys poco a poco. Es preferible hacerlo de forma gradual para conseguir una mezcla uniforme y evitar pequeños grumos.
  5. Calienta la leche sin que llegue a hervir. Escurre bien la gelatina y disuélvela en esa leche caliente removiendo hasta que desaparezca por completo. Cuando esté lista, añádela al resto del relleno.
  6. Monta la nata hasta que tenga una consistencia firme, aunque sin llegar al punto más duro. Así será mucho más fácil integrarla después con movimientos envolventes y conservar toda la ligereza de la mezcla.
  7. Vierte el relleno sobre la base de galletas y alisa la superficie con una espátula. Después solo queda dejar que el frigorífico haga su trabajo. Seis horas suelen ser suficientes, aunque preparada desde la víspera la textura mejora todavía más y el corte resulta mucho más limpio.
  8. Justo antes de servir puedes decorar la superficie con cacao en polvo o unas virutas de chocolate negro. Es un acabado sencillo que siempre funciona.

Trucos para que salga perfecto

Variantes de la receta

Esta receta admite pequeñas modificaciones sin perder su esencia. Una de las más habituales consiste en sustituir parte del queso crema por mascarpone. El resultado es una textura todavía más cremosa y un sabor algo más suave.

La base también puede cambiar. Algunas personas prefieren utilizar galletas de cacao o incluso bizcochos de soletilla ligeramente humedecidos para conseguir una consistencia diferente.

Si te apetecen postres igual de sencillos pero con un perfil más fresco, la Tarta de yogur es una excelente alternativa para cualquier época del año.

Y si buscas sabores distintos sin complicar demasiado la preparación, la Tarta de coco ofrece una combinación muy aromática que también suele gustar mucho.

Con qué acompañar tarta de Baileys

Esta tarta suele servirse sola porque ya tiene bastante personalidad, aunque un café espresso es probablemente el acompañamiento que mejor encaja con su sabor.

También combina muy bien con frutos rojos frescos. El ligero punto ácido de unas frambuesas o unas fresas equilibra la cremosidad del relleno y hace que cada bocado resulte algo más ligero.

Cómo conservar tarta de Baileys

Al contener nata y queso crema, debe permanecer siempre refrigerada. Lo más práctico es cubrir el molde con film transparente o guardarla en un recipiente con tapa para protegerla de olores y conservar toda su frescura.

Se mantiene en muy buenas condiciones durante tres o cuatro días. También puede congelarse ya cortada en porciones individuales. Para consumirla solo será necesario dejarla descongelar lentamente dentro del frigorífico durante varias horas.

La tarta de Baileys es una receta pensada para disfrutar sin prisas. Su elaboración resulta sencilla, puede prepararse con antelación y ofrece un equilibrio muy agradable entre la suavidad de una tarta fría y el aroma característico de la crema irlandesa.

Tiempo de preparación: 30 minutos.

Tiempo de refrigeración: 6 horas.

Porciones: 8-10 raciones.

Información nutricional: aproximadamente 450 kcal por ración.

Tipo de cocina: Internacional.

Tipo de comida: Postre.