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Los cocineros expertos coinciden: para que el tomate frito quede más rico «no agreges azúcar, mejor usa un poco de bicarbonato»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La salsa de tomate es una de esas preparaciones versátiles que combinan a la perfección con platos de pasta, pizzas, lasañas y otras receta. Para su elaboración, existen numerosos trucos para conseguir una salsa sabrosa y con la textura ideal.

Uno de los más populares consiste en añadir azúcar para suavizar la acidez del tomate. Sin embargo, varios cocineros europeos defienden una alternativa que permite reducirla sin modificar tanto el sabor original de la salsa. Se trata del bicarbonato de sodio, un ingrediente que ayuda a neutralizar parte de los ácidos presentes en el tomate sin necesidad de añadir azúcar.

El truco definitivo para que la salsa de tomate quede perfecta

El azúcar no reduce la acidez real del tomate, sino que modifica el equilibrio del sabor y hace que la salsa se perciba como menos ácida, aunque la acidez siga presente. Para suavizarla de forma más efectiva, puedes cocinar el tomate durante al menos 20-25 minutos, ya que la cocción ayuda a desarrollar mejor su sabor, o añadir una pizca de bicarbonato, que neutraliza parte de la acidez.

La cocinera recomienda incorporar una pequeña cantidad de bicarbonato mientras se cocina la salsa. Al entrar en contacto con los ácidos del tomate, se produce una reacción que puede generar pequeñas burbujas en la superficie. Este efecto es normal y, tras unos instantes, ayuda a reducir parte de la acidez y a conseguir un sabor más suave.

«El azúcar solo altera el sabor, haciéndolo parecer menos ácido, sin realmente afectar la acidez del tomate. ¿Quieres una solución efectiva? Cocina el tomate durante al menos 20 a 25 minutos o agrega una pizca de bicarbonato. Este método neutraliza la acidez sin cambiar el sabor original del tomate», explica Roberta, chef italiana e influencer, en un vídeo publicado en sus redes sociales.

Heinz Wuth, experto en ciencia y gastronomía, explica en un vídeo publicado en sus redes sociales, donde es conocido por su perfil @cienciaycocina, que el bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina con un alto contenido en pH que neutraliza parte de la acidez del tomate. Ahora bien, es importante utilizar una cantidad muy pequeña, ya que un exceso podría alterar su sabor natural.

Por lo general, la salsa de tomate se prepara con tomates maduros, ajo, aceite de oliva y sal. También se puede incorporar un poco de albahaca, como es habitual en la cocina italiana, para aportar un aroma fresco, así como cebolla morada, que añade un matiz de sabor y enriquece el resultado final.