País Vasco
Playas

El rincón del País Vasco con una playa de agua dulce que conquista a quienes viajan en familia: naturaleza, actividades acuáticas y rutas de senderismo

La playa de Garaio cerca de Vitoria es una de las mejores playas del País Vasco para visitar este verano

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A estas alturas de agosto, y casi llegando a mitad de mes, todavía nos quedan muchos días de vacaciones por disfrutar, de modo que  encontrar un sitio para bañarse continúa siendo uno de los planes más apetecibles. Y en el País Vasco eso suele llevarnos directamente a pensar en la costa de Vizcaya o Guipúzcoa. Sin embargo, desde Vitoria existe una opción mucho más cercana de modo que no hace falta conducir hasta el Cantábrico ni organizar una excursión larga, porque Álava también tiene un lugar de playa aunque de agua dulce, pero el plan perfecto para las familias.

Ese lugar es Garaio y se encuentra junto al embalse de Ullíbarri-Gamboa, a poco más de veinte minutos de la capital alavesa. La imagen sorprende a quien llega por primera vez  ya que en lugar de arena aparecen amplias campas de hierba y, al final de ellas, una zona de baño de agua dulce. Bajo los árboles se puede comer, descansar o refugiarse durante las horas de más calor, de modo que es un lugar perfecto para pasar el día entero sin estar pendiente únicamente del baño. Además, el parque ocupa una península de unas 116 hectáreas y dispone de duchas, aseos, fuentes, juegos infantiles, miradores y senderos, de modo que es sin duda uno de los mejores planes para quienes pasan el verano en el País Vasco.

El rincón del País Vasco con una playa de agua dulce que conquista a quienes viajan en familia

El Parque de Garaio cuenta con dos zonas de baño reconocidas con Bandera Azul y que son Moskurio, conocida como Garaio Norte, y Salurriaga, situada en Garaio Sur. Comparten este distintivo con la playa cercana de Landa. Las tres lo reciben desde 2016 por cumplir criterios relacionados con la calidad del agua, la limpieza, la seguridad, la información ambiental y los servicios disponibles. Sin embargo, las playas de Garaio no presentan la imagen habitual del resto de las playas. En su caso, la entrada al agua se realiza desde orillas acondicionadas, rodeadas por grandes superficies de hierba donde las familias pueden extender las toallas o buscar un lugar para comer. El parque dispone de todos los servicios, pero también hay diferentes zonas de aparcamiento, además de un punto de información y recorridos señalizados.

La accesibilidad también se ha tenido en cuenta. Existen plazas reservadas para personas con movilidad reducida, aseos adaptados, pasarelas y rampas que llegan hasta la lámina de agua. Y entre los servicios del embalse figura igualmente una silla anfibia, aunque es recomendable comprobar previamente su disponibilidad y los horarios de atención durante la jornada elegida.

Actividades acuáticas para completar el día

Las aguas de Ullíbarri-Gamboa ofrecen espacio para distintas actividades ya que podemos practicar piragüismo, vela, windsurf y paddle surf. De hecho durante junio, julio y agosto se organizan cursos de iniciación en las instalaciones del Club Náutico Vitoria, con actividades dirigidas a diferentes edades. Para participar es imprescindible saber nadar y consultar los requisitos específicos, ya que algunas disciplinas establecen una edad mínima.

Y quienes lleven su propio material deberán informarse sobre las zonas autorizadas y respetar los espacios reservados al baño. El embalse puede parecer tranquilo, pero continúa siendo un espacio natural abierto en el que influyen el viento, la profundidad y las condiciones meteorológicas. Los menores deben permanecer vigilados incluso en las áreas atendidas por socorristas.

También es posible disfrutar de Garaio sin realizar ninguna actividad organizada. Volar cometas, recorrer las campas, practicar fotografía o acercarse a los miradores permite llenar la jornada sin entrar en el agua. Los bosquetes que salpican el parque aportan sombra y albergan especies como fresnos, arces, endrinos y espinos albares, mientras que en el entorno pueden observarse cigüeñas, garzas, petirrojos, lavanderas y otras aves.

Rutas de senderismo y bicicleta junto al embalse

La Ruta Verde de Ullíbarri-Gamboa rodea el embalse y conecta las playas con diferentes paisajes agrícolas y humedales. El recorrido completo alcanza los 43,6 kilómetros, por lo que resulta más apropiado para realizarlo en bicicleta o dedicarle una jornada entera. Presenta poco desnivel, pero su longitud exige llevar agua, protección solar y planificar las paradas. Y en el caso de las familias, pueden hacer la ruta sur que parte del centro de información de Garaio, tiene unos 12,8 kilómetros y puede completarse en aproximadamente dos horas y media a pie. El trazado se acerca a las colas del embalse y al Parque Ornitológico de Mendixur, incluido en la lista de humedales protegidos por el Convenio Ramsar y utilizado por numerosas aves migratorias.

Un embalse construido sobre la memoria del valle

El paisaje actual nació de una profunda transformación. Las obras del embalse concluyeron en octubre de 1956 y la inauguración oficial se celebró en el verano de 1958. Su construcción modificó el valle de Gamboa y afectó a diferentes núcleos rurales. Algunos quedaron bajo el agua y otros perdieron viviendas, terrenos agrícolas o buena parte de su población.

Garaio no desapareció completamente, pero la reducción de sus tierras hizo que numerosos vecinos terminaran marchándose. El parque conserva el nombre de aquella localidad y recuerda que este espacio recreativo tiene una historia anterior a las playas y las actividades náuticas. Esa combinación de memoria, naturaleza y ocio explica por qué el embalse se ha convertido en una de las escapadas familiares más singulares del interior del País Vasco que podemos hacer, especialmente en verano.