Opinión

La plantilla de Podemos, récord de «contratos basura»

El hecho de que Podemos tenga que hacer fija al 43% de su plantilla o despedirla en aplicación de la reforma laboral demuestra hasta qué punto sus contratos laborales están marcados por la temporalidad. No deja de resultar un ejercicio de hipocresía supina que la formación morada criticara vehementemente la precariedad del mercado de trabajo y en su propia casa la precariedad -los denominados contratos basura- estuviera a la orden del día. En 2019, Podemos recortó 222 puestos de trabajo, una purga de dimensiones colosales. Eso sí, la culpa de la mala calidad del empleo la tenía, según ellos, Mariano Rajoy y su reforma laboral. Hay que ser cínico para denunciar los abusos de las empresas y tener casi a la mitad de la plantilla en precario.

Podemos despidió la semana pasada a dos trabajadoras temporales en su federación de Asturias un día antes de que entrara en vigor la reforma laboral impulsada por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Se da la circunstancia de que las empleadas despedidas exigieron que se adaptara su situación a la nueva normativa legal para que pudieran pasar a ser trabajadoras indefinidas, pero la formación morada optó por el despido fulminante, que les comunicó por burofax.

Actualmente, Podemos tiene a 66 empleados con contratos temporales. De  los 152 trabajadores en nómina, sólo 86 cuentan con contrato indefinido, lo que revela que la formación morada se ha beneficiado de los aspectos «más lesivos» que denunciaban en la reforma laboral del PP. Según la nueva legislación laboral aprobada por el Consejo de Ministros la semana pasada, un contrato temporal pasa a ser fijo cuando, entre otras causas, se produce un encadenamiento de dos o más contratos temporales bien por la misma persona o bien en el mismo puesto de trabajo. Las sanciones por incumplimiento pueden llegar a 10.000 euros por persona. Pues a ver qué hacen, porque van a probar su propia medicina.