El partido musulmán de Melilla defiende más a España que el PSOE
Este martes en la Asamblea de Melilla el PSOE ha votado en contra de una moción que defiende que Ceuta y Melilla son «partes inseparables de la nación española» y que su soberanía «no se cuestiona y no se negocia, sino que se defiende». Hay que repetirlo despacio para que quede claro: el partido del Gobierno de España ha rechazado, con su voto, ratificar algo que debería ser una obviedad institucional. Y frente a esa postura, resulta que Coalición por Melilla, un partido de base musulmana fundado en 1995, sí ha respaldado la moción. Que quien tenga que dar lecciones de compromiso con la nación no sea el propio partido del Gobierno, sino una formación identitaria local, ya dice mucho de en qué punto nos encontramos.
El argumento del diputado socialista Riduan Moh Abdelkader —que el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, pretendía «politizar» la situación— es insultante. Defender que Ceuta y Melilla son «partes inseparables de la nación española» frente a las declaraciones de un ministro marroquí que reivindica su «liberación» no es politizar nada: es la mínima respuesta institucional exigible a cualquier fuerza política que se sostenga sobre el marco constitucional español. Que el PSOE considere que suscribir esa evidencia es «politizar» retrata hasta qué punto el partido ha normalizado la rendición incondicional ante Marruecos tras una violación integral de nuestro territorio como la ocurrida el pasado 30 de julio en Ceuta con la invasión de 80.000 inmigrantes ilegales.
No es la primera vez que el PSOE se sitúa en el lado equivocado de la defensa de España cuando el interés de sus socios o su propia conveniencia política lo aconsejan. Ya pactó con quienes protagonizaron un asalto a la Constitución en Cataluña, se alió con los chavistas de Podemos, pactó con Bildu, heredero político de la banda terrorista ETA, y ahora vota en contra de una moción que ni siquiera pide nada extraordinario: simplemente ratificar que Ceuta y Melilla son España. Cada uno de estos episodios, sumado al anterior, dibuja el mismo guion: el PSOE de Sánchez antepone sistemáticamente sus alianzas y su cálculo electoral a la defensa inequívoca de la nación.
Que Coalición por Melilla, una formación que ni siquiera comparte la matriz ideológica del españolismo tradicional, aparezca votando a favor de la españolidad de Ceuta y Melilla mientras el partido que gobierna España vota en contra, no es una anécdota. Es la prueba de que, a estas alturas, hay partidos minoritarios locales que demuestran ser menos traidores a la nación española que el propio Gobierno.
Lo último en Editoriales
-
Si Puigdemont cuenta la décima parte de lo que le prometió Sánchez…
-
Nieto del exilio en Argentina busca nieto del exilio en Cuba para delegarle el voto
-
Sánchez pretende burlar la mayoría del Congreso con un fraude constitucional
-
29-N: Libertad o sanchismo
-
La RFEF rinde en Majadahonda el homenaje a Ceuta que impidió Marlaska
Últimas noticias
-
La psicología confirma que las personas que hablan alto y a veces gritan no son agresivas, en realidad sienten las emociones con más fuerza que el resto
-
De la Fuente: «Alguno pensaría que estaba loco por decir que hubiese ido a recoger a Merino en brazos, pero ya vieron que no»
-
La Federación desestima las alegaciones del Güímar y el Sporting Hortaleza: el partido se jugará a puerta cerrada en Tenerife
-
Qué quiere decir el proverbio alemán: «Una valla dura 3 años, un perro dura 3 vallas, un caballo dura 3 perros y un hombre dura 3 caballos»
-
Miguel de la Quadra-Salcedo, famoso aventurero español: «Uno no es español por completo hasta que no conoce y ama a Hispanoamérica»