Opinión

Miles de inmigrantes se han acogido a la regularización de forma fraudulenta

Vamos a echar cuentas: si cuando el Gobierno de Pedro Sánchez, al anunciar la regularización masiva de inmigrantes, dijo que de la medida se beneficiarían 500.000 personas, es porque «de acuerdo con las estimaciones más recientes, en España residen de manera irregular entre 390.000 y 470.000 personas», según afirmó. En suma, que el Ejecutivo tiró por elevación y cifró en medio millón de personas, aunque en el cálculo no estaban contemplados los inmigrantes que vendrían a España por el denominado «efecto llamada». Sin embargo, el Gobierno daba por descontado que serían muchas más personas que medio millón, hasta el punto de que contemplaron que en realidad fueran más de 800.000. Al final han sido 1.200.000.

De modo que no hay que ser muy sagaz para concluir que en los últimos meses se han colado en España miles de inmigrantes ilegales que no cumplían con los requisitos para la regularización: estar en España el 31 de diciembre de 2025 y llevar, además, cinco meses en nuestro país. Los números no engañan: si la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) advirtió, cuando se anunció la regularización, que «a lo mejor se está más cerca de las 800.000», cifra en línea con la planteada por la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), parece evidente que de la diferencia entre esa estimación al alza y la realidad (las casi 1.200.000 solicitudes) hay una diferencia de 400.000 personas. Y, en consecuencia, la pregunta es obvia: ¿No será que esa diferencia sustancial se ha producido porque recientemente han entrado en España muchos miles de personas que se han acogido a la regularización sin cumplir los requisitos? Parece evidente. Porque para demostrar que se estaba en España el 31 de diciembre y que se llevaban cinco meses en nuestro país, valía casi todo, incluso billetes de transportes o facturas de la luz. Requisitos muy fáciles de cumplir con unas dosis mínimas de imaginación. Que le pregunten a la Policía, que se ha hartado de decir que en estos meses las mafias han hecho su agosto.