Carta a la ciudadanía
Queridos súbditos y súbditas:
Me dirijo nuevamente a todos y todas con el corazón encogido y el gesto compungido. Me he enterado por la prensa de comportamientos incompatibles con los valores que defendemos. Sólo son unos casos aislados, pero estoy profundamente indignado. Tan indignado, que he encargado un informe para determinar cuánto de indignado estoy.
Durante años hemos combatido la corrupción, y lo vamos a seguir haciendo con contundencia y con total colaboración con la Justicia y los investigadores. Con tanta contundencia que mantenemos a los imputados, atacamos a los jueces y nos infiltramos en la OCU. Pero eso no debe desviar la atención de lo importante: somos el gobierno más honrado de la historia.
Por eso quiero trasladaros un mensaje de tranquilidad. He ordenado la creación de una comisión para investigar por qué las anteriores comisiones no detectaron lo que ahora investigarán las nuevas comisiones. España merece respuestas. Y, sobre todo, merece más comisiones.
Igualmente, nuestros servicios jurídicos están estudiando ir a los tribunales. Si es mentira lo que se desprende de las grabaciones que han salido a la luz, iré como acusador. Y, si es verdad, iré esposado. Por eso les hemos dicho que se tomen todo el tiempo necesario en estudiar los sumarios.
Muchos ciudadanos se preguntan cómo ha podido ocurrir. Yo también. Ábalos, Cerdán, Zapatero, mi hermano o Begoña. En lo personal, todos me eran unos perfectos desconocidos.
Han sido años muy duros. En cuanto llegamos al Gobierno para regenerar la democracia y luchar contra la corrupción, probaron que había falsificado mi tesis y ya decían que eso era motivo para dimitir en cualquier país decente. A mi tesis la eclipsó mi mujer, a mi mujer mi hermano, a ellos el fiscal general, al fiscal Ábalos y Koldo, a Ábalos y a Koldo Santos Cerdán, a Santos Cerdán Zapatero, y a Zapatero nuestra fontanera Leire. ¿Y quién eclipsará a Leire? ¿El one? No os dejéis engañar, todo son bulos, la culpa de todo es de Ayuso y algún día se sabrá la verdad; la mía, claro. Y os la contarán en Televisión Española.
Mientras llega ese día, asumo, como siempre he hecho, toda la responsabilidad retórica de lo ocurrido. Pero no dejaré que unos pocos se aprovechen de esta situación para cuestionar nuestro proyecto político y pretendan gobernar y que haya presupuestos. Hemos sido descubiertos, pero no vencidos. Y no lo seremos mientras contemos con vuestro apoyo.
Por eso, quiero agradecer a todos los que me seguís apoyando, a los que seguís creyendo que ser socialista es tener poco y dar mucho. Así ha sido siempre a lo largo de la historia, como Stalin o los Ceaucescu ayer, o los Maduro o los marqueses de Galapagar hoy. Los socialistas y comunistas nunca hemos tenido apego al dinero, especialmente al nuestro; al de los impuestos, las comisiones o los hidrocarburos es otra cosa, pero siempre lo hemos querido para colegios y hospitales.
Quiero agradecer a todos los que confiáis en mí sin entrar en disquisiciones éticas o morales. A todos aquellos que antes que demócratas sois sanchistas. Con votantes como vosotros da gusto y podemos dar indultos, amnistías, quitar dinero a las comunidades pobres para darlo a las ricas y conseguir que el euskera se hable en Bruselas. Esas son las políticas que necesita la gente y gracias a vosotros y junto a nuestros socios lucharemos por ellas.
Por eso quiero agradecer también el desinteresado y generoso apoyo de todos mis socios. El de Sumar, que premiaré con un puesto garantizado en mis listas para Yolanda. A Rufián y a mi amigo Puigdemont por seguir con su teatrillo. Y a los aprovechateguis de siempre; sé que, si convivían con asesinos de niños, serán capaces de hacerlo con ladrones, extorsionadores y puteros. Sin todos ellos, estos años, los mejores de la democracia, no serían posibles. Y tampoco serían posibles sin todos esos medios y periodistas al servicio del poder que me apoyan incondicionalmente. ¡Qué grandes profesionales! A todos ellos, gracias.
La cloaca mediático-judicial avanza y yo os protegeré. Seguiremos avanzando. Seguiremos resistiendo.
Desde la Mareta, con todo mi afecto y afectación. Pedro.