Trepador

Trepador, el primer osezno aragonés en 50 años, recibe su nombre de un vigilante jubilado

El nombre lo eligió un vigilante de la Patrulla Oso que se jubila tras años en el Pirineo

Claverina, liberada en Francia en 2018, ha sido avistada junto a Trepador en Hecho y Ansó

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El primer osezno nacido en Aragón en más de 50 años ya tiene nombre: Trepador. El bautizo del cachorro de oso pardo del Pirineo no provino de ningún concurso público ni de un comité científico, sino del gesto más personal posible: fue elegido por un vigilante de la Patrulla Oso que se jubila tras décadas dedicadas a seguir y proteger a esta especie en los valles del Pirineo aragonés.

El Gobierno de Aragón dispone de dos Patrullas Oso, formadas por cinco profesionales —tres en el Pirineo Occidental y dos en el Oriental— cuya labor abarca el seguimiento poblacional, la vigilancia frente al furtivismo, el peritaje de daños y la atención directa a los ganaderos afectados. Durante la celebración de despedida del agente, el nombre Trepador se convirtió en su homenaje definitivo a años de montaña.

Hijo de Claverina

Trepador es hijo de Claverina, hembra adulta que el Gobierno francés liberó en 2018 en el Valle de Aspe. La osa ha sido avistada junto a su cría en los valles de Hecho y Ansó, tanto en el momento de su detección inicial como después de la hibernación de este invierno. Su nacimiento confirma que la subpoblación occidental de oso pardo en los Pirineos se consolida y avanza.

El primer osezno aragonés en 50 años nació durante la hibernación, previsiblemente entre enero y febrero de 2025. Los cachorros de oso pardo llegan al mundo ciegos, sin pelo y con un peso de entre 300 y 500 gramos. La lactancia se prolonga de tres a cuatro meses, aunque las crías permanecen junto a la madre hasta los 18 meses o dos años de vida.

Cinco osos esta primavera

Tras la hibernación de este año, la Patrulla Oso ha confirmado la presencia de cinco ejemplares distintos en territorio aragonés. En el Pirineo Occidental se han detectado Claverina y Trepador, además de los machos Beroi y Rey. En la comarca de Ribagorza, se ha registrado un ejemplar indeterminado, probablemente un macho adulto.

Imagen extraída de un vídeo de las cámaras de fototrampeo en las que se ve a Claverina y a su osezno, trepando por un árbol, durante la temporada pasada. (Foto: Gobierno de Aragón).

Este balance primaveral se suma a los datos globales de 2025, cuando la Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca registró 183 indicios de presencia de oso pardo en el Pirineo aragonés y la detección de al menos ocho ejemplares diferentes. En el Pirineo Occidental se constató la presencia de Claverina, de los machos subadultos Larry, Beroi y Rey, del propio Trepador y de un ejemplar sin identificar.

Pirineo Oriental

En el Pirineo Oriental, las comarcas de Ribagorza y Sobrarbe registraron al macho adulto Cannellito y a otro ejemplar sin identificar. A nivel transfronterizo, la población del Pirineo Occidental suma ya diez individuos entre la vertiente española y la francesa, lo que apunta a una expansión geográfica sostenida de la especie.

El primer osezno en Aragón en más de medio siglo supone un hito en la recuperación del oso pardo en el Pirineo, catalogado en peligro de extinción en España. Su existencia demuestra que Claverina, hasta ahora sin presencia constante de machos reproductores en su área, ha podido reproducirse gracias a la reciente llegada de ejemplares jóvenes al Pirineo Occidental.

Mesa del Oso

La recuperación del oso pardo en el Pirineo aragonés también genera fricciones con la actividad ganadera. En 2025 se registraron ocho ataques al ganado con 13 ovejas muertas, todos en el Parque Natural de los Valles Occidentales. La cifra supone una caída del 75% respecto a 2024, cuando se contabilizaron 33 ataques y 46 reses muertas.

Esta reducción refleja el efecto de las medidas puestas en marcha desde la Mesa del Oso, constituida en septiembre de 2024. El órgano reúne a administraciones, ganaderos, cazadores y agentes locales para acordar actuaciones que permitan que el primer osezno aragonés en 50 años y sus congéneres convivan con las comunidades rurales del Pirineo. En la temporada actual no se ha producido ningún ataque.

Medidas de protección

Entre las acciones ya ejecutadas destacan la instalación de un doble vallado en el puerto de Segarra (Ansó), el traslado en helicóptero de una caseta de vigilancia y la contratación de dos pastores para la custodia de rebaños en el valle de Hecho. También se han reparado pistas y casetas y se ha construido una nueva vía de acceso en Calveira que conecta con Navarra.

La inversión global en estas medidas supera los 300.000 euros, según el Gobierno de Aragón. El objetivo es garantizar que el primer osezno nacido en Aragón en 50 años —y los que vengan tras él— encuentren un Pirineo en el que la conservación del oso pardo y la viabilidad de los ganaderos y municipios de montaña sean compatibles.