Prevención de incendios

Ovejas, cabras, hidroaviones y bomberos: así previene Madrid los incendios en más de 5.000 hectáreas

El 71,2% de la superficie se limpia con ganado del programa de pastoreo preventivo de Madrid

Los retenes forestales intervienen en 1.525 hectáreas y 74,6 km de pistas en cerca de 50 municipios

Cerca de 400 efectivos ensayan en Madrid la respuesta coordinada ante incendios antes del verano

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Comunidad de Madrid trabaja en dos frentes simultáneos para blindar sus montes antes de que llegue el calor: más de 5.298 hectáreas de terreno forestal en tratamiento y cerca de 400 efectivos entrenados en simulacros de incendios forestales. La región ultima así su mayor dispositivo de prevención antes del inicio del periodo de peligro alto, fijado entre el 15 de junio y el 30 de septiembre.

Dos frentes, un objetivo

El Cuerpo de Bomberos autonómico dirige en paralelo los trabajos de desbroce, poda y repaso de cortafuegos sobre el terreno y los ejercicios de entrenamiento coordinado celebrados esta semana en San Martín de Valdeiglesias.

Ambas líneas responden a la misma lógica: reducir la carga de combustible vegetal y mejorar la capacidad de respuesta antes de que los incendios forestales alcancen su máxima peligrosidad estival en Madrid y su entorno.

El ganado, en primera línea

El pastoreo preventivo es el método principal de limpieza: el 71,2% de la superficie —3.772,59 hectáreas— se desbroza a diente mediante rebaños de ovejas, cabras, vacas y caballos integrados en el programa autonómico.

Este programa, puesto en marcha por la Comunidad de Madrid en 2011, es uno de los más consolidados de España. El pasado año participaron 85 explotaciones ganaderas con un total de 21.374 cabezas de ganado.

Retenes sobre el terreno

El resto de la superficie —1.525 hectáreas de monte, zonas de interfaz urbano-forestal y cortafuegos— corre a cargo del equipo de retenes forestales, formado por 304 profesionales organizados en grupos de diez.

Dotados de maquinaria manual y pesada, ejecutan podas, desbroces, corte de ramas y eliminación de restos vegetales en áreas previamente definidas por los servicios técnicos de los bomberos. Los trabajos se desarrollan durante los ocho meses de riesgo medio y bajo, hasta el inicio del periodo de alto riesgo.

Con la llegada del verano, el dispositivo se refuerza hasta los 419 efectivos, que pasan a integrarse como bomberos forestales en el operativo del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales (INFOMA).

Casi 50 municipios

El equipo también trabaja en la adecuación de 74,6 kilómetros de pistas forestales que facilitan el acceso de los medios de extinción. Las labores se desarrollan en cerca de 50 municipios distribuidos en seis áreas: Lozoya-Somosierra, Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, Zona Centro, Sur-Occidental, Campiña del Este y Comarca de las Vegas. Las actuaciones se concentran en zonas próximas a viviendas y lugares con alta densidad de vegetación, donde el riesgo de propagación de incendios es mayor.

Simulacros en el monte

Para completar el entrenamiento, el Cuerpo de Bomberos organizó esta semana una serie de simulacros de incendios forestales en San Martín de Valdeiglesias en los que participaron cerca de 400 efectivos.

Los ejercicios, que se celebran desde hace tres años, reprodujeron todas las fases de una intervención real: activación de recursos, sectorización de la zona afectada, ataque directo al fuego y labores de remate. Por primera vez se incorporaron dotaciones de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid, junto a los hidroaviones del 43 Grupo de Fuerzas Aéreas del MITECO y el SUMMA 112.

El operativo simulado arrancaba con la llamada ficticia de un ciudadano alertando de una columna de humo en terreno forestal. El área de prevención acondiciona zonas de difícil acceso y alto valor ecológico donde se generan pequeños fuegos controlados sobre bateas y se despliegan dispositivos de humo artificial para simular condiciones reales de visibilidad.

Tras cada ejercicio, los participantes celebran una reunión técnica de evaluación para identificar mejoras y reforzar los protocolos de coordinación entre todos los servicios implicados.

Menos combustible, más seguridad

Las intervenciones sobre el monte permiten reducir la carga de combustible vegetal, frenar la propagación del fuego, disminuir la intensidad de las llamas y evitar que alcancen las copas de los árboles.

De este modo se incrementa la seguridad de los equipos de intervención y se facilita un control más rápido y eficaz de los incendios forestales en Madrid. La superficie de actuación puede variar por fenómenos meteorológicos adversos, nidificación de especies protegidas o mayor densidad de vegetación de la prevista en determinadas zonas.