De residuos a recursos: el Foro de las Ciudades de Madrid analiza la evolución de la economía circular
La economía circular centró el último laboratorio antes de la celebración del Foro de las Ciudades de Madrid en IFEMA
Los últimos cambios legislativos implican nuevas obligaciones en materia de residuos urbanos
Uno de los principales retos es avanzar en la recogida separada de residuos
¿Cómo aspiramos a la circularidad plena de los residuos urbanos? A esta pregunta trató de dar respuesta el Foro de las Ciudades de Madrid en su último laboratorio online, en el que participaron cinco expertos que intercambiaron ideas acerca de la evolución que está experimentando la gestión de los residuos urbanos en su camino hacia la economía circular.
La circularidad plantea un profundo cambio del sistema productivo con el propósito de superar el modelo actual, asentado sobre la lógica del continuo usar y tirar, para construir una alternativa sostenible basada en la reducción, la reutilización y el reciclaje de los recursos materiales.
Estos laboratorios son encuentros temáticos que sirven para preparar el programa oficial del Foro de las Ciudades de Madrid, cuya próxima edición acogerá IFEMA (pabellón 9) entre el 9 y el 11 de junio. El foro se celebra en paralelo a las ferias TECMA y SRR (servicios urbanos, gestión y tratamiento de residuos, y economía circular) y los expocongresos Global Mobility Call y SocioCARE.
Presencia de expertos
Carlos Martí, director de Contenidos del Foro de las Ciudades de Madrid, fue el encargado de presentar el laboratorio y dar la bienvenida a los participantes en la jornada.
El laboratorio contó con la presencia de expertos como Teresa Simorte Gancedo, Técnico de proyectos de I+D+i en FCC Medio Ambiente; Teodoro Sánchez, Delegado de Tratamiento de Residuos de Madrid de PreZero España; Juan Carlos Arranz Sualdea, Gerente de Ecoembes en la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia; José Luis de la Cruz Leiva, Miembro de la Junta Directiva de la Asociación para la Sostenibilidad y el Progreso de las Sociedades (ASYPS) y coautor del V Informe de Economía Circular de la Fundación COTEC y, finalmente, César Rico Vallejo, Vicepresidente de ANEPMA.
Nuevas obligaciones
Todos los intervinientes coincidieron en que los últimos cambios legislativos introducidos a nivel nacional y europeo implican nuevas obligaciones y exigencias en materia de residuos urbanos.
En el caso de los ayuntamientos, se detectan dos retos principales: la mejora de la recogida separada de residuos y la aprobación de tasas de basuras que apliquen el principio del pago por generación, de manera que paguen más quienes más residuos produzcan.
Falta de comunicación
En este sentido, los intervinientes se manifestaron de forma mayoritariamente crítica sobre el proceso de implementación de las tasas en la mayoría de las ciudades, que se están encontrando con el rechazo de la ciudadanía debido a una falta de explicación y de comunicación de los objetivos de la medida.
Otro punto débil es la ausencia de una serie de directrices claras que habrían servido para orientar a las entidades locales a la hora de diseñar dichas figuras impositivas.
SCRAP
Durante el laboratorio online también se analizaron las implicaciones para el sector de la ampliación del régimen de responsabilidad ampliada del productor.
Esta figura obliga a las compañías productoras de residuos a financiar su recogida, clasificación y reciclaje a través de los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), que se están adoptando en cada vez más flujos de materiales, como los residuos textiles, las artes de pesca o los enseres y residuos voluminosos.

Limitaciones
La aparición de cada vez más SCRAP fue valorada de forma positiva por la mayoría de los expertos, que consideran que esta es una buena vía para optimizar la recogida separada y el tratamiento de residuos. Pero también se reconocieron las limitaciones de este sistema en fracciones particularmente complejas, como la orgánica.
Los participantes en el encuentro también criticaron la excesiva lentitud de las reformas legales, que a su juicio está suponiendo un freno para la innovación tecnológica en materia de reciclaje.
Para superar estos lastres, se recomienda apostar por fórmulas de colaboración público-privada que integren a las administraciones en los procesos de innovación.
Colaboración privada
Todos los expertos plantearon posibles vías para acelerar en esta transición hacia la economía circular. Para Teresa Simorte, representante de FCC Medio Ambiente, no se podrá alcanzar la circularidad plena sin la colaboración también del sector privado.
«Lo que estamos haciendo es impulsar una simbiosis industrial urbana, porque lo que para nosotros puede ser un residuo, para otras industrias puede ser un producto. Se trata de conectar con las realidades de otros sectores en los que nuestros residuos pueden aportar un valor», según Simorte.

Biometano
Un destacado ejemplo de residuo que puede ser convertido en recurso válido para otros usos es el biometano, un gas renovable similar al gas natural que se puede obtener a partir de los biorresiduos.
En palabras de Teodoro Sánchez, de PreZero España: «A través del quinto contenedor, dedicado a la recogida orgánica, es posible generar biometano que luego puede emplearse como combustible para los autobuses de la EMT, como hacemos aquí en Madrid. Con ello transformamos un residuo en un recurso que vuelve al ciudadano a través de la movilidad urbana».
Recogida separada
Esta valorización de residuos se apoya necesariamente en la optimización de la recogida separada. Como remarca Juan Carlos Arranz, responsable de Ecoembes, «ya no se trata de reciclar más, sino de reciclar mejor, y para conseguirlo, la recogida separada debe ser cada vez mejor».
«Se trata de que los envases sean tratados por los canales correctos. Así conseguiremos que ese reciclado posterior sea de la máxima calidad, lo cual es una garantía si queremos darles una segunda vida a los residuos», insistió Arranz.

Disparidad de criterios
Por su parte, José Luis de la Cruz (ASYPS), señaló, en calidad del coautor del V Informe de Economía Circular de la Fundación COTEC, que uno de los principales problemas para avanzar es la «falta de uniformidad para medir» la situación de la economía circular.
La disparidad de criterios en cuanto a los indicadores más adecuados para tal fin, por parte de empresas, SCRAP y gestores públicos, dificulta la obtención de una visión de conjunto.
En el lado positivo, De la Cruz también destacó que los cambios legislativos están obligando a que los productos sean fabricados mediante procesos que garanticen su «reciclabilidad a escala industrial. Que un producto sea reciclable en el laboratorio es estupendo, pero si no lo es a nivel industrial, no sirve para nada, por lo que creo que esta medida va a suponer un avance brutal», aseguró.
Confusión ciudadana
Finalmente, César Rico, miembro de ANEPMA, afirmó durante su intervención que «este es un momento de grandísima confusión para la ciudadanía», debido, entre otras razones, a que las tasas de basuras, que considera necesarias «para internalizar los costes y evitar que los residuos acaben en el vertedero», resultan muy complicadas de explicar a la ciudadanía.
Este esfuerzo en comunicación es imprescindible para que la circularidad cale en la sociedad. Rico también apuesta por cambiar el foco. «En las leyes hablamos de prevención y de reutilización pero luego, en la práctica, todo se enfoca en la recogida separada, pero nos olvidamos de las grandes metas». Se trata de apostar por una reducción del consumo que ayude a prevenir la generación de residuos.