Incendios en España

Inicio de año en llamas: arden en España el doble de hectáreas que en el primer trimestre de 2025

Los datos del MITECO revelan 1.568 siniestros sin ningún gran incendio de más de 500 hectáreas

El noroeste concentra el 60% de los siniestros y casi el 90% de la superficie forestal afectada

Es el quinto inicio de año con más superficie quemada de los últimos diez años

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los incendios forestales han quemado 12.946 hectáreas en España durante el primer trimestre de 2026, según el avance informativo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

La cifra multiplica por 2,2 la superficie afectada en el mismo periodo de 2025, cuando el fuego consumió 5.822 hectáreas entre enero y marzo. El dato sitúa este inicio de año entre los más destructivos de la última década en términos de superficie quemada en los tres primeros meses del año.

Los datos provisionales, elaborados con información aportada por las comunidades autónomas, sitúan a este primer trimestre como el quinto con más superficie quemada de los últimos diez años. Solo los comienzos de 2016, 2025, 2018 y 2024 —año en que ardieron 11.212 hectáreas— registran cifras superiores en este mismo periodo del año.

El contexto de la última década

Pese al dato preocupante, la perspectiva histórica matiza la situación. La superficie quemada en los tres primeros meses de 2026 es un 29,6% inferior a la media del mismo periodo en los últimos diez años, cuando la cifra rondaba las 18.372 hectáreas. Además, el año pasado comenzó con poca actividad incendiaria, pero los incendios forestales se dispararon con fuerza en agosto y concentraron la mayor parte del daño anual.

En total, los tres primeros meses del año han registrado 1.568 siniestros. De ellos, 864 han sido conatos, es decir, fuegos que no han superado una hectárea de extensión. La cifra refleja una siniestralidad frecuente pero contenida en cuanto a dimensiones individuales de cada siniestro registrado.

Sin grandes incendios

Uno de los datos más relevantes del avance del MITECO es la ausencia de grandes incendios forestales en el primer trimestre de 2026. Ningún fuego ha superado las 500 hectáreas, el umbral que define oficialmente esta categoría de siniestro. Es una señal positiva dentro de un trimestre que, en superficie total, supera ampliamente al mismo periodo del año anterior.

La distribución geográfica de los siniestros muestra una concentración muy marcada en el noroeste peninsular. Esta zona acumula el 60,20% de todos los fuegos registrados entre enero y marzo. Hace una semana, en el norte de España, en pleno inicio de primavera, se contabilizaban más de 113 incendios activos en Galicia, Asturias y Castilla y León.

A continuación se sitúan las comunidades interiores, con el 26,72% de los siniestros, y la franja mediterránea, con el 12,82%. Canarias apenas representa el 0,26% del total nacional.

El noroeste, zona crítica

El patrón se repite al analizar la superficie forestal afectada. El noroeste concentra el 89,55% de la superficie forestal quemada, mientras que las comunidades mediterráneas acumulan el 4,36% y las interiores el 6,09%. En lo relativo a la superficie arbolada, el noroeste agrupa el 48,31% del total afectado y el Mediterráneo el 44,55%.

Por tipo de terreno, los incendios forestales han afectado a 997,87 hectáreas de superficie arbolada, a 7.835,65 hectáreas de matorral y monte abierto, y a 4.113,13 hectáreas de pastos y dehesas. La categoría de matorral y monte abierto es, con diferencia, la más perjudicada por el fuego en lo que va de año.

Una persona intenta sofocar el fuego en el incendio forestal en el monte Galleiro (Pontevedra). (Foto: Europa Press).

Matorral y dehesas, los más afectados

El Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que los datos del avance son provisionales y que las cifras definitivas pueden variar una vez que las comunidades autónomas completen y contrasten la información aportada. La estadística de incendios forestales se actualiza periódicamente y sirve como herramienta de seguimiento para los servicios de prevención y extinción de todo el territorio.

Los datos del primer trimestre refuerzan la necesidad de mantener los dispositivos de prevención activos antes de que las temperaturas suban y las condiciones meteorológicas incrementen el riesgo de propagación del fuego. La primavera y el verano, estaciones históricamente más peligrosas para los bosques españoles, aún están por llegar y con ellas los episodios de mayor riesgo para el territorio nacional.