Parque urbano

Un gemelo digital vigilará en tiempo real la salud y biodiversidad de un parque centenario en Valladolid

Ciencia bajo tierra: así salvará Valladolid el Campo Grande del cambio climático

Se convierte así en el primer laboratorio verde vivo de un parque urbano español

El Ayuntamiento de Valladolid presenta con Horse Powertrain e IDForest un proyecto pionero para regenerarlo con ciencia

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

En pleno centro de Valladolid, entre paseos centenarios y a la sombra de más de 90 especies de árboles y arbustos, el Campo Grande guarda desde hace 150 años la memoria verde de la ciudad. Ahora, ese pulmón urbano está a punto de convertirse en algo más: un laboratorio vivo donde la ciencia y la tecnología pondrán a prueba el futuro de la gestión de los espacios verdes.

Según ha confirmado hoy el Ayuntamiento de Valladolid, el proyecto ‘Campo Grande, motor verde de Valladolid’ nace como una iniciativa pionera en España, impulsada junto a Horse Powertrain e IDForest. Sobre una superficie de 113.379 metros cuadrados y más de 11 hectáreas, el parque se convertirá en un referente nacional de innovación ambiental y sostenibilidad urbana.

«Será el primer parque urbano de España en incorporar estas herramientas para monitorizar, comprender y regenerar su biodiversidad desde el suelo hasta la copa de los árboles», ha destacado el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, durante la firma del acuerdo de colaboración.

Un acuerdo a tres bandas

El convenio se ha rubricado con la presencia de Carlos Cascajo Vara, responsable de ESG de Motores Valladolid de Horse Powertrain, y Jaime Olaizola, CEO y fundador de IDForest. El presupuesto global del proyecto asciende a 176.000 euros.

Horse Powertrain aporta 109.000 euros como patrocinador principal, mientras que IDForest, encargada de la ejecución y el diseño científico del proyecto, suma otros 67.000 euros al presupuesto total.

La iniciativa surge de una alianza público-privada entre el ayuntamiento —a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico, IdeVa, y el Área de Medio Ambiente, con el servicio de Parques y Jardines— y las dos empresas, con el objetivo de desarrollar un nuevo modelo de gestión urbana basado en la ciencia, los datos y las soluciones basadas en la naturaleza.

Sensores instalados en el parque de Campo Grande, Valladolid.

Análisis al milímetro

Con una superficie que lo convierte en uno de los espacios naturales urbanos más emblemáticos de España, el Campo Grande cuenta además con ejemplares arbóreos catalogados como singulares. Su valor histórico, ambiental y social lo convierte en el escenario real perfecto para desarrollar este proyecto piloto de alto impacto.

Durante los próximos doce meses, el parque se convertirá en un escenario vivo donde se aplicará un innovador modelo de gestión ambiental basado en el conocimiento profundo de los microorganismos que habitan el suelo y sustentan la salud de todo el ecosistema.

En la primera fase se realizará un exhaustivo análisis biológico de los suelos para identificar las comunidades microbianas y evaluar su estado de salud. Ese punto de partida permitirá fortalecer el suelo y la vegetación, retener mejor el agua y los nutrientes, y aumentar la resiliencia del parque frente a las sequías prolongadas, las olas de calor y la aparición de nuevas plagas y enfermedades.

Vista del parque centenario de Valladolid.

Un gemelo digital para vigilar el parque

Todo el conocimiento generado durante el proyecto se integrará en un innovador gemelo digital del Campo Grande, alojado en una web propia que permitirá monitorizar y visualizar en tiempo real la evolución del ecosistema.

Esta herramienta ofrecerá información actualizada sobre indicadores ambientales, biodiversidad, salud del suelo y estado de la vegetación, facilitando la toma de decisiones basada en datos y acercando la ciencia a la ciudadanía.

Como resultado final, el proyecto culminará con la creación de un Observatorio de Biodiversidad Urbana, concebido como un espacio permanente para el seguimiento, la divulgación y la transferencia de conocimiento en materia de sostenibilidad ambiental.

Monitorizando el suelo.

Cuatro pilares y una ciudad demostradora

‘Campo Grande, motor verde de Valladolid’ se sustenta en cuatro objetivos: innovar, regenerar, conectar y escalar, con la idea de que este nuevo modelo de gestión pueda aplicarse en otros espacios verdes urbanos, tanto de Valladolid como de otras ciudades.

Con este proyecto, Valladolid da un paso cualitativo como Ciudad Demostradora, al aportar un entorno real de experimentación donde administraciones públicas, empresas y entidades de conocimiento colaboran para aplicar la investigación a proyectos de impacto en la ciudadanía. La iniciativa se alinea además con los objetivos de la Misión Valladolid 2030 para avanzar hacia la neutralidad climática.

Horse Powertrain, que participa en el proyecto como entidad patrocinadora, es líder mundial en soluciones de propulsión híbridas y de combustión con bajas emisiones. Opera en Europa, China y Sudamérica, y cuenta con más de 19.000 empleados repartidos en 18 plantas y cinco centros de I+D.

Dos socios, dos formas de innovar

Por su parte, IDForest liderará la ejecución científica y técnica del proyecto. Se trata de una ingeniería especializada en la gestión microbiológica y la evaluación de la salud de los suelos, que aplica microorganismos beneficiosos para mejorar la fertilidad y la resiliencia de ecosistemas urbanos, forestales y agrícolas.

Así, el parque que ha visto pasar 150 años de historia de Valladolid se prepara para escribir un nuevo capítulo: el de un bosque urbano centenario convertido, gracias a la ciencia y la tecnología, en modelo de futuro para el resto de ciudades españolas.