Ajolotes vascos

¿Ajolotes en el País Vasco? Localizados 17 ejemplares de esta especie en peligro crítico de extinción

Dos personas están siendo investigadas por presuntos delitos de tráfico de especies protegidas y maltrato animal

El genoma del ajolote podría explicar su extraordinaria capacidad para regenerar extremidades y órganos

El icono mexicano que también ha perdido el Mundial 2026: el ajolote tampoco sobrevive al campeonato

La Sección Central de Investigación Criminal (SECIC) de la policía autónoma vasca, a través de su área de Medioambiente, investiga a dos personas tras recuperar 17 ejemplares de ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum), una especie de anfibio acuático catalogada como en Peligro Crítico de Extinción.

La investigación se inició después de que agentes de la SECIC recuperaran dos ajolotes vivos que habían sido enviados en el interior de sendas botellas de agua mediante un servicio de paquetería. Las condiciones en las que fueron transportados podían poner en grave riesgo su bienestar y supervivencia.

A raíz de estos hechos, la SECIC abrió diligencias para identificar a dos individuos: una mujer de 36 años, en cuyo domicilio de Bilbao se localizaron otros 15 ejemplares, y un hombre de 23 años, residente en Oviedo, a quien la anterior envió los dos ajolotes. Ambas personas están siendo investigadas por presuntos delitos de tráfico de especies protegidas y maltrato animal.

CITES

Entre las principales amenazas para esta salamandra procedente de México, figura su comercio internacional como mascota exótica, que es una de las posibles explicaciones del hallazgo de los ajolotes en Bilbao.

De hecho, el anfibio está incluido en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus siglas en inglés), por lo que su tenencia y las operaciones de comercio o transmisión están sometidas a controles específicos y requieren documentación que permita acreditar su origen legal y trazabilidad, según explica el Departamento de Seguridad vasco.

Restricciones legales

Dicha entidad también señala que la normativa española establece, asimismo, restricciones para la tenencia y comercialización de especies de fauna silvestre y exige el cumplimiento de los requisitos legales correspondientes.

En el caso de animales vivos, su envío a través de servicios ordinarios de correo o paquetería está sujeto a las limitaciones establecidas por la normativa de protección y bienestar animal.

Ajolotes localizados en Bilbao. Foto: Ertzaintza.

Capacidad de regeneración

Más allá de su situación crítica, el ajolote es uno de los animales más fascinantes para la ciencia. Y no sólo por su peculiar aspecto, con sus características branquias externas que parecen pequeños penachos a ambos lados de la cabeza. Su verdadera singularidad radica en su extraordinaria capacidad de regeneración.

El ajolote puede volver a desarrollar una extremidad después de perderla. También es capaz de reconstruir tejidos como huesos, músculos, nervios e, incluso, partes de su corazón y de su cerebro. Los científicos estudian desde hace décadas este fenómeno, que además podría arrojar pistas sobre cómo podemos mejorar la reparación de los tejidos humanos.

Genoma

Una de las posibles explicaciones a esta habilidad para regenerarse se encuentra en sus genes. En 2018, un equipo científico internacional consiguió secuenciar el genoma del ajolote, que contiene alrededor de 32.000 millones de pares de bases, cifra que supone unas diez veces más que el genoma humano.

Por aquel entonces, el genoma del ajolote se convirtió en el más grande jamás secuenciado, como destacaron los autores del estudio, que fue publicado en la revista Nature.

Herramienta fundamental

Hoy, este récord ha sido superado por otras especies, lo cual no resta interés a una investigación que consiguió poner a disposición de la ciencia una herramienta fundamental para profundizar en los mecanismos genéticos que convierten a este animal en una criatura tan singular.

El análisis del genoma reveló que varios genes que sólo existen en el ajolote y otras especies de anfibios se expresan en el tejido de las extremidades en regeneración.

Lo más sorprendente es que un gen esencial para el desarrollo, llamado PAX3, está completamente ausente del genoma, y ​​sus funciones han sido asumidas por otro gen denominado PAX7. Ambos genes desempeñan funciones clave en el desarrollo muscular y neuronal.

El ajolote es uno de los animales más representativos de México.

Mitología mexicana

La fascinación por el ajolote trasciende sus aspectos biológicos y científicos, especialmente en México, donde es todo un símbolo del país. Su propio nombre procede del náhuatl axolotl, que a su vez está relacionado con Xólotl, dios de la mitología mexica.

Según dicha tradición, los dioses decidieron reunirse para crear el universo. Para ello debían ofrecer su vida en sacrificio arrojándose al fuego. Pero una de las deidades, Xólotl, el dios perro y gemelo de Quetzalcóatl, temía morir, por lo que quiso huir del sacrificio y esconderse.

Para no ser localizado por los dioses, Xólotl adoptó diferentes formas. Una de ellas fue precisamente la del ajolote, que le sirvió para refugiarse en las aguas. Finalmente, los dioses encontraron al ajolote-Xólotl, que acabó arrojado a las llamas para completar el ritual.

Xochimilco

El mito del ajolote nos cuenta, en definitiva, la historia de muchos animales que tratan de escapar como pueden a un destino fatal en forma de extinción. Una amenaza que también se cierne sobre este anfibio, cuya población se ha reducido más de un 80% en las últimas décadas.

Hoy, el ajolote subsiste a duras penas en los canales y humedales de Xochimilco (Ciudad de México), su último gran refugio natural. 

Allí, la contaminación del agua, el proceso de urbanización del entorno y la presencia de especies invasoras están poniendo contra las cuerdas a una especie que, pese a su increíble capacidad de regeneración, no puede hacer lo mismo con el ecosistema del que depende para sobrevivir.