Agua sólida

Adiós preocupaciones: crean agua sólida para olvidarte de regar las plantas cuando te vas de vacaciones

Este invento español libera agua sólo cuando la planta lo necesita: adiós al riego en vacaciones

Reduce un 25% el riego y mantiene tus plantas vivas durante ausencias prolongadas

La solución combina un uso más eficiente del recurso hídrico con materiales biodegradables y sin microplásticos

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Durante esta época veraniega, con las salidas para disfrutar de las vacaciones, en miles de hogares se repite la misma preocupación: quién va a regar las plantas mientras la casa se queda vacía. Un instituto tecnológico español acaba de presentar una solución pensada precisamente para acabar con ese quebradero de cabeza.

AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, ha desarrollado el agua sólida, una alternativa biodegradable capaz de retener el agua y liberarla de forma gradual. El avance nace en el marco del proyecto europeo RAINS y reduce la frecuencia de riego en un 25%.

A diferencia de los geles de riego convencionales, este sistema funciona como una retención inteligente de agua: la almacena y la libera de forma progresiva según las necesidades reales de cada planta, evitando tanto el estrés hídrico como el exceso de agua en la zona de las raíces.

Retención inteligente

El agua sólida está formada por más del 95% de agua y se desarrolla a partir de una matriz biodegradable. Esa capacidad para almacenar y liberar el líquido de forma controlada permite mantener unas condiciones óptimas de humedad durante más tiempo.

Imagen de unas plantas en el rellano de una vivienda. Imagen generada por IA.

Al estar elaborada con materiales biodegradables, la solución no contiene microplásticos ni sustancias tóxicas para el medioambiente o la salud humana. Se degrada de forma natural en el suelo, sin dejar residuos persistentes.

«Con esta tecnología buscamos ofrecer una solución que permita aprovechar el agua de una forma más eficiente», señala Jaime Andrés, investigador en Materiales Sostenibles en Agricultura y Acuicultura en AIMPLAS. El experto añade que el agua se libera sólo cuando la planta la necesita, «reduciendo así la frecuencia del riego mientras mantenemos la biomasa y la salud de la planta».

Del jardín al huerto

Aunque nace con un claro potencial para la agricultura, esta tecnología también puede convertirse en una aliada para el cuidado doméstico de las plantas. Su aplicación resulta especialmente útil en macetas, terrazas, balcones, jardines, jardineras o huertos urbanos.

El sistema ayuda a mantener la humedad durante los periodos de calor o cuando los propietarios se ausentan varios días. Además, permite reducir el volumen total de agua necesario para el riego al sostener una fuente continua de humedad junto a las raíces.

«El agua sólida representa una alternativa biodegradable a los sistemas tradicionales de retención de agua», ha explicado Andrés, que recalca que la solución combina un uso más eficiente del recurso hídrico con materiales biodegradables y sin microplásticos.

Proyecto europeo

El desarrollo se enmarca en RAINS, un proyecto financiado con fondos europeos y coordinado por SAV Agricultores de la Vega de Valencia. Su objetivo es mejorar la resiliencia de la agricultura de la Unión Europea frente a la escasez de agua.

Para lograrlo, aplica diez soluciones innovadoras centradas en prácticas y tecnologías de riego, entre ellas biofertilizantes, una mejor retención del agua en el suelo y herramientas como Optifangs-IA y WaterIQ para optimizar la gestión del riego.

Estas soluciones se están mostrando ya en diez explotaciones agrícolas de Grecia y España, con perfiles de cultivo muy distintos entre sí. El objetivo final es que la escasez de agua deje de ser una amenaza tanto para el campo europeo como para el jardín de casa. De momento, habrá que esperar a que esta solución pase a la fase de comercialización, según informan desde AIMPLAS.