Naturaleza
Embalses

Ver para creer: el embalse extremeño que lleva un mes aliviando agua sin parar porque no baja del 100% de llenado

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los embalses suelen aparecer en las noticias cuando la sequía aprieta y obliga a restringir el riego de los cultivos y el abastecimiento de los pueblos. Pero esta vez la noticia es justo lo contrario.

Un embalse extremeño lleva tres meses aliviando agua sin parar porque no baja del 100% de llenado, una situación inédita desde que entró en funcionamiento hace 15 años.

El dato no sólo garantiza el riego para los agricultores de Tierra de Barros durante toda la campaña de verano, sino que también recarga los acuíferos de la comarca y mantiene la biodiversidad del río Guadajira.

Este es el embalse extremeño que lleva tres meses aliviando agua sin parar

El embalse de Villalba de los Barros, en la provincia de Badajoz, mantiene su capacidad al 100% con 106 hectómetros cúbicos almacenados. La situación arrancó el 4 de febrero de 2026, cuando la presa empezó a soltar caudal por su aliviadero de labio fijo por primera vez desde que entró en funcionamiento en 2010.

Las borrascas que atravesaron Extremadura durante el invierno empujaron el nivel hasta la cota máxima y la Confederación Hidrográfica del Guadiana no ha podido bajarlo desde entonces.

La presa, situada sobre el río Guadajira, recibe todavía aportes constantes porque el terreno sigue muy húmedo y los cauces que la alimentan no han dejado de bajar con fuerza. Los técnicos de la Confederación regulan el desagüe para soltar un caudal menor del que entra y proteger así a los municipios de aguas abajo. En los picos de febrero, la presa llegó a aliviar 25 metros cúbicos por segundo mientras recibía entradas de 190.

La Confederación llegó a contabilizar hasta 19 embalses soltando caudal a la vez en toda la cuenca del Guadiana durante los días más duros de las borrascas. Villalba de los Barros se ha quedado entre los que no bajan del máximo técnico.

El llenado contrasta con los datos de las últimas campañas. En la misma semana de 2025, la presa rondaba el 88% de capacidad, una cifra ya buena. La media de la última década en estas fechas se queda en el 26%. El salto da una idea de cuánto ha cambiado el panorama hídrico de Tierra de Barros en pocos meses.

Los municipios afectados por el alivio del embalse de Villalba de los Barros

Los pueblos situados a lo largo del Guadajira son los que notan directamente el caudal extra que suelta la presa. Villalba de los Barros, a tres kilómetros de la infraestructura, es el primero en recibir el agua, seguido por Aceuchal y Solana de los Barros.

Santa Marta de los Barros también se ve influenciada por la dinámica del río, aunque sus terrenos quedan algo apartados del cauce principal. Almendralejo se beneficia del agua para abastecimiento y para las explotaciones vitivinícolas y olivareras de la zona.

Los técnicos de la Confederación mantienen la vigilancia sobre los vados y pasos del Guadajira, que sigue bajando con un caudal muy superior al habitual para mayo. Durante las semanas más duras de febrero hubo cortes en la carretera BA-142 y en varios accesos rurales para evitar accidentes en los pasos inundados.

La situación se ha estabilizado, pero los servicios de Carreteras de la Diputación de Badajoz no descartan nuevos cierres puntuales si llegan más aportes.

El caudal sostenido cumple además una función ecológica. El agua que corre por el cauce recarga los acuíferos de la comarca y mantiene la biodiversidad del río Guadajira hasta su desembocadura en el Guadiana.

La Confederación insiste en que no hay alertas de emergencia activas por rotura ni por peligro estructural. Los aforos del sistema SIRA Guadiana permiten seguir la evolución del caudal en tiempo real.